El presidente Rafael Correa cumplió el domingo cinco años en el gobierno, algo inédito en este país en tiempos recientes en el que, incluso, un mandatario duró seis meses en el cargo. Y los seguidores alentaron a Correa para que aspire la reelección.

"Han sido cinco años duros, de sacrificio personal para la familia, pero también han sido, sin lugar a duda, los cinco años más maravillosos de mi vida", dijo Correa la noche del sábado ante unos 40.000 simpatizantes en un acto organizado en Cuenca, la tercera ciudad del país, 380 kilómetros al sur de Quito.

El gobernante, que se define como cristiano de izquierda, asumió el mando el 15 de enero de 2007.

En su discurso, mencionó momentos difíciles como el ocurrido el 1 de marzo de 2008, cuando tras un bombardeo militar colombiano a una base guerrillera clandestina instalada en territorio nacional, Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia.

También recordó el 30 de septiembre de 2010, cuando enfrentó una revuelta policial que calificó como un intento fallido de golpe de estado. Agentes sublevados en Quito, que reclamaban mejoras económicas, lo retuvieron por más de 10 horas, hasta que militares lo rescataron en una acción en que hubo 10 muertos

Las deserciones de asambleístas de Alianza País, la coalición gobernante, que minaron la fortaleza del oficialismo en el legislativo también fueron mencionadas por el mandatario, quien pidió corregir los errores en la selección de sus cuadros para los próximos comicios.

Aunque se ha negado a confirmar su participación en la contienda electoral prevista para inicios de 2013, al ser vitoreado por sus seguidores que reclamaban la reelección manifestó:"Estaré donde mi patria, donde la revolución, donde ustedes me necesiten".

"No solo tenemos que prepararnos para vencer en las próximas elecciones presidenciales, sino que tenemos que captar una amplia mayoría en la Asamblea Nacional, para nunca más depender de los diputados de alquiler o de los chantajes de los traidores", dijo.

Correa no dejó de mencionar los ocho procesos electorales en los que salió triunfante durante estos cinco años de gobierno y que incluyeron un referendo para instalar una asamblea constituyente que elaboró una nueva constitución aprobada en otro referendo, y luego se impuso en una elección adelantada en 2009 que prolongó su periodo hasta el 2013.

Mejoras en educación, salud, vivienda, vialidad, la recuperación del estado, una política económica "liberadora" que prioriza al ser humano sobre el capital, lo lucha contra la corrupción y una política internacional "soberana" fueron algunos de los aspectos que calificó como "logros" de su gobierno.

Tras ello, mencionó que su mayor legado es "haber destrozado ese derrotismo que nos condenaba al abandono, la miseria y la pobreza" y haber recuperado "la confianza en nosotros mismos".

Ecuador entró en una espiral de inestabilidad política desde mediados de la década del 90- Protestas populares terminaron en 1997 con la destitución del populista Abdalá Bucaram, que el Congreso declaró en "incapacidad mental para gobernar" al cabo de seis meses en el cargo.

Luego una revuelta popular en 2000 sacó del mando a Jamil Mahuad, defenestrado antes de cumplir un año y medio en el gobierno.

Lucio Gutiérrez, fue otro presidente que no completó su mandato. Fue derrocado en 2005 por otra revuelta popular, al cabo de dos años y tres meses en el poder. Ahora se perfila como posible contendor de Correa en los próximos comicios en caso de que el mandatario se presente a la reelección.

Gutiérrez cree que uno de los principales errores del actual gobierno ha sido instaurar un "permanente enfrentamiento" con los sectores no solo políticos sino de la sociedad ecuatoriana.

En declaraciones a la AP, acusó al mandatario de "continuas violaciones a la constitución" evidenciadas en "la falta de independencia de las funciones del estado, por lo cual usa y abusa del poder en su beneficio".

A su criterio en Ecuador "no hay libertad de expresión y estamos viviendo un régimen que imita a Hitler con una exagerada propaganda para confundir a la población y, por otro lado, (infundiendo) el terror porque quien no se somete es perseguido a través de juicios y hostigamiento".

En lo económico, Gutiérrez calificó como un "desastre" a la administración de Correa porque la bonanza derivada de los altos precios del petróleo en el mercado internacional, el incremento en la recaudación de impuestos y un agresivo endeudamiento "han terminado en el derroche del dinero de los ecuatorianos".

El legislador del opositor Partido de Renovación Institucional, Vicente Taiano, considera aspectos positivos del gobierno de Correa como la "indiscutible" atención del área social, la estrategia de reducción de la deuda externa que pesaba sobre el presupuesto general del estado, "importantes obras de infraestructura que van a significar en el futuro un verdadero alivio económico" como las centrales de generación de energía hidroeléctrica y las obras de vialidad.

Sin embargo, asegura que Correa "ha tenido que buscar mecanismos de concentración de poder, pero se le ha ido la mano".

"Hoy en Ecuador todas las funciones del estado dependen del Ejecutivo", dijo.

Señaló que "es hora de buscar mecanismos que permitan que en Ecuador confluyan las libertades que de alguna manera se pretenden coartar".

En la relación con las funciones del Estado, Taiano cree que "nada ha cambiado" y coincide con Gutiérrez en que la influencia del Ejecutivo en el Consejo Nacional Electoral, así como la modificación de las reglas electorales y el manejo de los medios por parte del Estado "difícilmente van a permitir que un candidato nuevo a la presidencia pueda hacerse conocer".