El Gobierno de Colombia anunció hoy su decisión de ampliar el control de sus fuerzas de seguridad sobre el departamento de Norte de Santander y la región del Catatumbo, en la zona de frontera con Venezuela, que ha venido sufriendo diversos ataques de las FARC.

"Vamos a incrementar puestos y puntos de control en las cabeceras municipales de la zona, incrementar el control vial en las zonas de acceso", prometió el ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón, sin precisar el número de uniformados que se emplearán para ello.

Pinzón hizo estas declaraciones a periodistas al término de un consejo extraordinario de seguridad con la cúpula militar y policial en Tibú, municipio de dicho departamento del noreste del país, que en los últimos días ha sufrido ataques por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El último tuvo lugar horas antes de que el ministro llegara a Tibú y fue perpetrado por guerrilleros que lanzaron explosivos a un vehículo patrulla de la Policía Nacional, aunque no llegó a causar más que daños materiales leves.

A la detonación de un carro bomba que el viernes dejó tres muertos en el caserío de Petrólea, se sumó en horas de la madrugada del sábado la explosión de dos cilindros bomba en las inmediaciones de una estación de policía en Sardinata, municipio del mismo departamento, que dejó heridas a dos uniformados.

"Aquí en esta zona, como en otras zonas del país, las FARC se dedican al narcotráfico y eso es lo que están tratando de evitar, que la fuerza pública tome el control y les quite esas zonas de narcotráfico en el Catatumbo", explicó el ministro.

Además, se refirió a que con acciones como el derribo de torres eléctricas y atentados contra el oleoducto que atraviesa la zona, las FARC parecen estar interesadas en impedir el desarrollo de la zona, eminentemente petrolera.

"Vamos a proteger a todas las entidades que están trabajando para traer nuevas alternativas al Norte de Santander (...) Quiero decirle al pueblo del Catatumbo que acá estamos apoyando a la población civil", adelantó Pinzón.

El titular de Defensa recordó asimismo las recompensas que ofrece el Gobierno por los principales responsables del narcotráfico en la zona que están vinculados con el frente 33 de las FARC.

"Ese 'Megateo' es hoy el principal socio de las FARC, dedicado al narcotráfico, iremos tras de él y todos los delincuentes. Este criminal tiene una recompensa de 2.000 millones de pesos (más de un millón de dólares), al igual que alias 'Jimmy Guerrero'" y alias "Danilo", como indicó más tarde.

Víctor Ramón Navarro, alias "Megateo", antiguo rebelde de la guerrilla Ejército Popular de Liberación (EPL), es para la Policía colombiana el "encargado de comercializar y sacar del país gran parte de la cocaína que se produce en el Catatumbo", selvas en la frontera con Venezuela.

El EPL, la tercera guerrilla colombiana en tamaño después de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), fue fundada en 1965 y tuvo su centro de operaciones en los departamentos de Antioquia, Córdoba, Sucre (noroeste) y el Magdalena Medio (centro), hasta que la mayoría de sus miembros, salvo "Megateo" entre otros, entregaron las armas en 1991.