El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cosechó hoy, tras su maratoniana presentación del informe de gestión, apoyos entre sectores políticos y analistas por la apertura que mostró ante la oposición, que discrepó sobre los logros oficiales.

Chávez defendió ayer durante nueve horas y media ante el Parlamento su gestión de Gobierno con una alocución en la que repasó informes y dio cifras, contó anécdotas e incluso dio turnos a los diputados presentes para ser interpelado puntualmente.

"Incursionó en unos niveles de detalles mucho mayores a los que habitualmente había hecho si lo comparamos con el año pasado, (...) desagregó muchísimos elementos de cada una de las políticas públicas que desarrolla el Gobierno nacional y (dio) una especial atención a lo que son cifras", dijo a Efe el director de la organización no gubernamental Entorno Parlamentario, Xavier Rodríguez.

Consideró "muy destacable" el "elemento interactivo", que a su juicio no era tan notorio antes, y el tono "conciliador" con los representantes de la izquierda.

"Fue el gran director de orquesta, coordinó la moderación del debate (...) daba los derechos de palabra de forma unilateral, lo cual era un elemento bastante revelador de la naturaleza de subordinación en la que está la dinámica parlamentaria", agregó Rodríguez.

Para el politólogo Nicmer Evans, la presentación de Chávez fue "bastante ponderada" y resaltó el hecho de que abriera el debate y diera la "posibilidad del contraste entre las opiniones de la oposición presentes" y la postura del Gobierno.

"Quisiera saber yo qué dictador o qué régimen comunista (...) permite que en una memoria y cuenta sectores de oposición no solamente estén presentes sino que, además, puedan interrumpirlo o puedan intercambiar con él y puedan hacerle críticas e incluso lleguen a señalarlo de ladrón en su cara", se preguntó Evans.

Aludió así al rifirrafe dialéctico que Chávez protagonizó con la diputada opositora María Corina Machado, quien le reclamó la falta de explicaciones sobre cuestiones como la inseguridad y que diera cifras que, según ella, no se correspondían con la realidad.

"¿Cómo puede usted hablar de que respeta al sector privado en Venezuela cuando se ha dedicado a expropiar, que es robar, cuando se ha dedicado a insultar?", dijo Machado, precandidata presidencial de la oposición, a quien seguidores de Chávez pidieron que fuera sancionada.

Rodríguez destacó que el hecho de que el gobernante evadiera cualquier retaliación contra Machado demostró "un rasgo interesante de templanza política en un momento políticamente álgido", mientras Evans vio un "ejercicio democrático" que permitió develar posturas.

Machado, a su vez, reiteró hoy en declaraciones a Globovisión sus críticas al jefe de Estado y consideró una "humillación al pueblo de Venezuela" las cifras presentadas durante su mensaje.

"Los venezolanos esperamos un Gobierno responsable que rinda cuentas, que respete", aseguró Machado y señaló que el presidente presentó "una Venezuela muy distinta a la que todos conocemos".

En tanto, el ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, calificó el discurso de Chávez como "de absoluta pedagogía" y una "visión íntegra de cómo se debe construir un estilo político distinto".