La semana de la moda de Río de Janeiro (Fashion Rio) baja hoy el telón sin que los organizadores hayan aclarado el futuro de las pasarelas de invierno en una ciudad con un eterno clima veraniego.

El director creativo del evento, Paulo Borges, afirmó estos días que la edición de invierno de la Fashion Rio seguramente volverá a celebrarse en 2013 aunque podría desaparecer el año siguiente dependiendo de "la respuesta del mercado".

Los organizadores pretenden celebrar dos ediciones estivales de la Fashion Rio a partir del año que viene, por lo que si la pasarela de invierno sobrevive, en 2013 se celebrarían tres eventos de moda en esta ciudad brasileña.

No obstante, Borges dijo que ninguna decisión es definitiva, sin descartar totalmente que las chaquetas y los jerséis sean desterrados ya de la pasarela carioca para ceder el protagonismo al bikini, prenda de ropa habitual en Río los doce meses del año.

El último día de la Fashion Rio lo abrió la diseñadora brasileña Giulia Borges, que se inspiró en muñecas infantiles para presentar una colección llena de adornos de tul y de encaje.

El blanco y el negro fueron las principales propuestas de Giulia Borges para el próximo invierno austral, aunque también apostó por piezas de colores estridentes como amarillos y rosas en tono flúor, siempre por debajo de alguna prenda blanca semitransparente para tamizarlos.

La diseñadora Nica Kessler optó por las faldas largas o pantalones holgados, los estampados y combinaciones de colores complementarios, como el verde y el marrón, el azul y el rosa, o el guayaba y el gris.

Las últimas marcas que tenían previsto presentarse hoy en la pasarela carioca eran Andrea Marques, Oestúdio y Ausländer, que trajo para su desfile a la modelo británica Daisy Lowe, la figura más conocida de esta Fashion Rio.

La Fashion Rio reunió este año a 24 de las principales marcas brasileñas y el próximo jueves le cederá el testigo a la semana de la moda de Sao Paulo, considerada como la pasarela más importante del país.