El líder reformista Mohamed ElBaradei anunció el sábado que se retira de la contienda por la presidencia de Egipto en protesta contra el régimen militar que ha sido incapaz de colocar al país en el sendero de la democracia.

El también premio Nobel, de 69 años, denunció en un comunicado que Egipto carece de las condiciones para unos comicios presidenciales justos.

Las autoridades militares, que en febrero recibieron el poder de manos del entonces presidente Hosni Mubarak, han gobernado "como si no hubiera habido una revolución y ningún régimen hubiera caído", expuso ElBaradei, quien fue considerado como un elemento catalizador de la revuelta que puso fin a ese gobierno.

La decisión de ElBaradei, anunciada días antes del primer aniversario de la rebelión opositora que comenzó el 25 de enero, refleja el dilema en que se encuentra el movimiento revolucionario de Egipto, atrapado entre unas fuerzas armadas que parecen eternizarse en el poder y un nuevo parlamento controlado por el grupo islámico Hermandad Musulmana que según los rebeldes sería muy condescendiente con los generales.

ElBaradei hizo eco a los temores de que los militares no le cederán el poder a los futuros gobernantes electos.

"Revisé las mejores maneras de cumplir los objetivos de la revolución a la luz de esta realidad, y no encontré ninguna dentro del marco oficial, incluyendo (contender por) la presidencia", explicó.

"Yo había dicho desde el principio que mi consciencia no me permitiría contender para presidente o cualquier puesto oficial a menos que hubiera un verdadero marco democrático, que acredite la esencia de la democracia y no sólo su forma".

La Hermandad Musulmana ha insinuado que no presentaría a un candidato presidencial pero — según algunos liberales — podría negociar con los militares para que éstos sigan en el poder si le permiten controlar la redacción de una nueva Constitución.

El aspirante presidencial Ayman Nour, al apoyar la decisión de ElBaradei, dijo que era una "conmoción positiva" para el país y un nuevo impulso a los grupos revolucionarios para que exigen más cambios radicales.