El jefe del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasralá, aseguró hoy que su grupo no renunciará a las armas que tiene en su poder, en respuesta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien calificó de "inaceptable" que este movimiento tenga armamento sin el control del Estado.

"Afirmamos hoy, de modo definitivo y claro, que mantendremos la resistencia y el arsenal, ya que constituyen una garantía para la seguridad del Líbano", dijo Nasralá a través de una videoconferencia transmitida ante decenas de miles de sus seguidores en la ciudad de Baalbeck (este de Líbano).

El clérigo chií anunció que "la resistencia, que liberó al sur" del Líbano de la ocupación israelí, "se incrementará en fuerza y capacidad".

"Vuestras inquietudes, las de Israel y las EEUU no nos importan. Estamos preocupados por nuestro pueblo, su tranquilidad, su resistencia y no permitiremos una nueva ocupación o violación", advirtió en respuesta a las declaraciones del viernes del secretario general de la ONU.

En una rueda de prensa ayer en Beirut, Ban expresó su inquietud por la actividad del brazo armado de Hizbulá y afirmó que es "inaceptable" que haya armas en el Líbano fuera del control del Estado.

Por otra parte, Nasralá instó a la oposición siria a "aceptar las llamadas al diálogo que el presidente (sirio) Bachar el Asad hizo" y agregó que espera "un regreso de la calma, la estabilidad, la entrega de armas y una solución a la crisis a través del diálogo".