El nuevo alguacil de San Francisco en más de tres décadas, Ross Mirkarimi, afirma que cuando tomó de posesión el domingo fue "uno de los días más felices de mi vida", pero la dicha fue pronto empañada por un incidente con su esposa, una ex actriz venezolana.

No había pasada una semana cuando el popular político progresista tuvo sin duda uno de sus peores días, pues incluso terminó con una fotografía de ficha policial.

Mirkarimi fue acusado el viernes de aporrear a su esposa y fichado por los mismos policías que ahora dirige. De ser encontrado culpable del delito menor imputado, podría recibir la distinción de ser el único alguacil de California sin permiso para portar un arma. También tendría que asistir a un curso sobre violencia doméstica, pagar una multa de 400 dólares y podría estar en libertad condicional hasta tres años o ser encarcelado hasta por un año.

El despacho del juez de distrito lo acusó de agresión doméstica, de poner a niños en riesgo y disuadir a un testigo. Mirkarimi niega las acusaciones.

"Nadie está por encima de la ley", manifestó el fiscal George Gascon a los periodistas al anunciar los cargos. "Haya sido el alguacil elegido o cualquier otro habitante de San Francisco, este tipo de conducta es inexcusable, penal, y será sometida a juicio".

El meollo de la investigación es un incidente en la víspera del Año Nuevo en el cual Mirkarimi, de 50 años, supuestamente sujetó a su esposa, la ex estrella de las telenovelas venezolanas Eliana López, y le magulló el brazo derecho en su casa en San Francisco.

La tormentosa primera semana del alguacil en el cargo estuvo precedida por un constante ascenso político, como ocurre en San Francisco.

Mirkarimi, miembro de la Junta de Supervisores de San Francisco desde 2004, ganó unas reñidas elecciones en noviembre y reemplazó al inveterado alguacil progresista Michael Hennessey. No recibió el apoyo del sindicato de los policías, pero su reputación y política liberal le permitieron ingresar a la junta.