Un video de 39 segundos en el que aparecen infantes de marina orinando sobre cadáveres en Afganistán ha tensado las relaciones entre Estados Unidos y ese país, pero aún no han provocado el fracaso de los esfuerzos emprendidos durante meses para alcanzar un acuerdo de paz con el Talibán.

La imágenes no han suscitado protestas antiestadounidenses y las autoridades afganas aseguran que una falta en un campo de batalla no dará al traste con el proceso de paz, al que ha dado impulso la expectativa de que el Talibán abra una representación política en Qatar.

Las autoridades militares estadounidenses condenaron con severidad los actos de cuatro marines que con su proceder profanaron los cadáveres de tres hombres que yacen en la tierra.

En el video, exhibido el miércoles en YoutTube, uno de los soldados estadounidenses mira a los cadáveres y dice en tono alegre: "Que tengas buen día, amigo".

La difusión del video ocurrió en un momento delicado de las relaciones entre Estados Unidos, el gobierno salido de las urnas de Afganistán y la insurgencia del Talibán.

Estados Unidos ha intentado alentar las conversaciones de paz entre el gobierno del presidente Hamid Karzai y el Talibán.

Las declaraciones recientes por parte altos cargos del gobierno estadounidense y el Talibán dejan entrever la posibilidad de que las partes emprendan acciones que favorezcan un ambiente de confianza con vistas a futuras conversaciones.

Estas acciones incluyen la próxima apertura de una oficina del Talibán en el exterior y la transferencia hacia otros lugares de algunos integrantes del Talibán recluidos en la prisión que Estados Unidos tiene en la bahía de Guantánamo, en Cuba.

Las relaciones de Estados Unidos con Karzai han carecido de solidez y ambas naciones no han suscrito un acuerdo de asociación de largo plazo que rija la presencia de los efectivos estadounidenses en el país más allá del 2014.

Para ese año, la mayoría de las fuerzas extranjeras habrán regresado a sus países o las que permanezcan lo harán en misión de apoyo, no de combate.

Estados Unidos temía que la difusión del video exaltara los ánimos y deviniera en un escándalo como el de 2004 tras la publicación de fotografías en las que un grupo de policías militares estadounidenses vejan a prisioneros en la prisión de Abu Ghraib en Irak.

Varias protestas violentas se extendieron como pólvora en Afganistán después de que un pastor de Florida quemara un Corán en marzo de 2011, en una acción que fue la gota que derramó el vaso de la aversión antiestadounidense en la sociedad Afgana.

En una de las movilizaciones, en abril de 2011, miles de manifestantes salieron a las calles de Mazar-i-Sharif, en el norte de Afganistán, e irrumpieron por la fuerza en un recinto de las Naciones Unidas. En esa ocasión, perdieron la vida tres empleados de las Naciones Unidas y cuatro guardias nepaleses.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, anunció una pesquisa a fondo sobre el video y expresó preocupación del peligro en el que fueron puestas los frágiles esfuerzos de paz con la difusión de las imágenes, a las que describió como "totalmente deplorables".