Un juez de Nueva York condenó hoy a cadena perpetua a un imán de Trinidad y Tobago condenado por haber planeado un atentado contra la red de conductos de gasolina que abastece a los aviones del aeropuerto John F. Kennedy (JFK).

"Nadie puede poner en duda la gravedad del crimen", afirmó la juez federal Dora Irizarry, quien incluso llegó a comparar el complot con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, según informa The New York Times.

El imán Kareem Ibrahim, de 66 años y originario la isla caribeña de Trinidad y Tobago, era una de las cuatro personas que fueron acusadas en 2007 por planear un atentado con el que pretendían causar daños en diferentes zonas de Nueva York.

Durante el juicio, la Fiscalía demostró que Ibrahim prestó apoyo a una "célula terrorista de extremistas musulmanes muy persistente" que desde enero de 2006 reunía fotografías y vídeos para cometer un atentado contra el transitado aeropuerto neoyorquino.

"La destrucción que hubiera causado si se llega a producir es inimaginable", señaló en su momento la entonces fiscal del distrito Este de Nueva York, Roslynn Mauskopf, sobre un plan que estaba en su fase inicial cuando fue abortado.

En el juicio quedó probado que esperaban perpetrar un atentado en el aeropuerto que hubiera provocado varias explosiones en la red de conductos de gasolina que abastece al JFK y que atraviesa Nueva York.

Se trata de un conjunto de conductos de unos 60 kilómetros de longitud, que comienza en el estado de Nueva Jersey y pasa por los barrios de Staten Island y Brooklyn, hasta llegar a los aeropuertos La Guardia y JFK.

Dos ciudadanos guyaneses, Rusell Defreitas y Abdul Kadir, ya fueron hallados culpables en el verano de 2010 por un jurado de Nueva York de planear el atentado, y fueron condenados meses más tarde a cadena perpetua.