El magnate Mijaíl Prójorov, uno de los hombres más ricos Rusia, anunció hoy que ya ha recogido los dos millones de firmas necesarias para presentarse a las elecciones presidenciales del próximo 4 de marzo.

"Al comienzo de la próxima semana presentaré las firmas" ante la Comisión Electoral Central (CEC), dijo Prójorov, citado por las agencias rusas.

El 18 de enero concluye el plazo para la entrega de dos millones de firmas para los candidatos que no son respaldados por un partido político con representación parlamentaria.

Este es el caso de Prójorov; del veterano líder liberal Grigori Yavlinski; el antiguo alcalde de Vladivostok Víctor Cherepkov; el gobernador de la región siberiana de Irkutsk, Dmitri Mezentsev, y la líder del partido Volia, Svetlana Peunova.

Prójorov, dueño del club New Jersey Nets de la NBA, espera aglutinar el voto liberal en torno a un programa que desvelará una vez sea registrado como candidato.

El magnate, quien aboga por "la evolución y no por la revolución", confía en encontrar su granero de votos entre las clases medias urbanas y las profesionales liberales de todo el país.

"Todas las revoluciones acaban con un gran derramamiento de sangre y una fuerte caída del nivel de vida. Por eso, estoy a favor de los cambios evolutivos", dijo.

El multimillonario ya quiso dar el salto a la política en mayo pasado como líder del partido liberal Causa Justa, pero esa intentona fue frustrada en septiembre por el Kremlin.

Prójorov es el primer oligarca que decide meterse en política desde 2003, año en que fue detenido el magnate petrolero Mijaíl Jodorkovski, que pagó con la cárcel su decisión de financiar a la oposición al Kremlin.

Los oligarcas son muy mal vistos por los rusos, que relacionan su riqueza con las fraudulentas privatizaciones postsoviéticas de finales del pasado siglo que condenaron a muchos rusos a la más absoluta miseria.

Según un sondeo publicado ayer por el Centro Levada, sólo un 42 por ciento de los rusos está dispuesto a votar a Putin, por lo que tendrá que ir a una segunda vuelta para regresar al Kremlin.

De acuerdo con la reforma constitucional introducida en 2008 por su sucesor, el presidente Dmitri Medvédev, a partir de las próximas elecciones los mandatos presidenciales serán de seis años, por lo que Putin podría mantenerse en el poder hasta 2024.