Las enmiendas introducidas por los países occidentales al proyecto de resolución de la ONU sobre Siria elaborado por Rusia persiguen derribar el régimen de Damasco y desvirtúan la propuesta de Moscú, declaró hoy el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Guennadi Gatílov.

"Lamentablemente, la postura de Occidente difiere radicalmente de la nuestra y a juzgar por el contenido de las enmiendas que han presentado su objetivo es claramente lograr el derribo del régimen de (Bachar) Al Asad en Damasco", dijo Gatílov, citado por la agencia Interfax.

El diplomático ruso señaló que las enmiendas de Occidente "desvirtúan el contenido de nuestro texto, (...) que llama a las partes al fin de la violencia y el inicio de un proceso político sin intervención externa alguna y sin posibilidad de una resolución por la fuerza del conflicto sirio".

"Su postura (de Occidente) consiste en culpar únicamente al Gobierno sirio y obviar de todas las maneras todas las actuaciones de la oposición armada", subrayó Gatílov.

El viceministro de Exteriores, por otra parte, reiteró su apoyo a que la misión de la Liga Árabe continúe en el terreno para evitar nuevos derramamientos de sangre en Siria.

"Rusia apoya totalmente el trabajo de los observadores árabes desplegados actualmente en Siria. Consideramos que su trabajo es un factor estabilizador que ayuda a avanzar hacia una solución política", apuntó Gatílov.

La misión de los observadores árabes, sin embargo, no ha logrado calmar la violencia, que se recrudece día a día en el país y que ha afectado incluso a algunos de los miembros de la delegación árabe.

Los observadores continuarán con su trabajo hasta el próximo día 19, cuando presentarán un nuevo informe sobre la situación en Siria que será analizado por la Liga Árabe.

Según la ONU, más de 5.000 personas han perdido la vida desde que comenzaron a mediados de marzo de 2011 las protestas contra el régimen de Al Asad, que acusa a "grupos armados terroristas" de estar detrás de ellas.