Decenas de activistas y políticos kurdos fueron detenidos hoy en 17 provincias turcas en el marco de un gran operativo policial en el que se registró un centenar de casas, informa la emisora CNNTürk.

Cerca del mediodía se había detenido en total a 32 personas, entre ellas, Fatma Kurtulan, exdiputada del partido prokurdo "Paz y Democracia" (BDP).

Entre los locales registrados está el domicilio de Leyla Zana, una carismática diputada del BDP y premio Sajarov de los Derechos Humanos, así como la Alcaldía de Diyarbakir, la 'capital' kurda, y la sede central del Sindicato de Funcionarios (KESK) en Ankara, además de numerosas sedes regionales del BDP.

La operación policial forma parte de la investigación judicial contra la Unión de Comunidades Kurdas (KCK), una difusa red descrita a menudo como "rama social" del proscrito Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Durante el último año, la policía ha realizado numerosas redadas en el marco de esta investigación, llegando a detener a conocidos editores y académicos kurdos.

En diciembre, un juzgado de Estambul decretó prisión preventiva para 36 periodistas, casi todos adscritos a medios atentos a la cuestión kurda.

Entre mayo y noviembre de 2011, la policía practicó más de 4.500 detenciones relacionadas con el 'caso KCK' y mantuvo en prisión preventiva a unas 1.800 personas, según datos del abogado Hakan Tahmaz, miembro del "Consejo por la Paz", una organización civil.

Desde entonces, el número ha aumentado y puede acercarse ya a los 2.000, aunque dado el continuo goteo de arrestos, casi diario, es difícil dar cifras exactas.

Según Necmiye Alpay, otra activista del Consejo, "ninguno de los arrestados ha sido acusado nunca de acciones armadas; todas las acusaciones se refieren a actos o declaraciones pacíficas", aunque consideradas como favorables al PKK.