La Arquidiócesis de Miami dio a conocer hoy los detalles de la peregrinación de cubanos en EE.UU. a Cuba con motivo de la visita del papa Benedicto XVI, en medio de críticas de algunas organizaciones del exilio que califican la iniciativa de "viaje turístico".

El arzobispo Thomas Wenski dijo que visitarán Santiago de Cuba y La Habana del 26 al 29 de marzo próximos para asistir a dos misas al aire libre que oficiará el papa en ambas ciudades y señaló que en la peregrinación podrán participar católicos de otras nacionalidades del sur de Florida porque se trata de un viaje religioso.

"¿Por qué vamos? Los obispos cubanos han dicho 'las personas cubanas son una donde quiera que estén'. Viajamos en solidaridad con la iglesia en Cuba y en respuesta a su invitación a compartir con ellos este histórico evento", informó Wenski en una conferencia de prensa.

Enfatizó que el papa viaja a la isla caribeña como una peregrinación de caridad y "nosotros vamos a Cuba con el mismo espíritu".

Al ser preguntado si la peregrinación "legitima" al régimen castrista, lo negó y alegó: "viajamos por razones religiosas. Cuba no es un país normal, está muy lejos de serlo".

"Este último año 400.000 cubanos americanos viajaron a Cuba y eso no legitimó al Gobierno. Un viaje de feligreses no lo hará y el papa tampoco viaja para legitimar a los Gobiernos", afirmó el religioso.

Benedicto XVI, de 84 años, llegará a la ciudad oriental de Santiago de Cuba el 26 de marzo proveniente de México y su viaje coincidirá con el Año Jubilar 2012 en Cuba para festejar el IV Centenario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de la isla.

Los peregrinos asistirán a la primera misa que celebrará el papa en la plaza de la Revolución "Antonio Maceo", en esa ciudad, con motivo de la Anunciación de la Virgen María.

Después viajarán en avión a La Habana para participar al día siguiente en una misa en la catedral con el arzobispo de Miami, el 28 de marzo asistirán a la segunda misa del papa en la plaza de la Revolución "José Martí" y regresarán a EE.UU. el 29 de marzo.

Wenski dijo que se trasladarán en avión debido a que los detalles del viaje del papa se divulgaron recientemente y no fue posible asegurarlo mediante un crucero.

"En un avión hay capacidad para 250 personas. Vamos a tener varios aviones dependiendo de la demanda", agregó sobre una peregrinación en la que espera que participen "cientos de personas".

Todos los trámites del viaje están a cargo de la agencia de viajes Airline Brokers, que tiene autorización del Departamento del Tesoro de EE.UU. para realizar vuelos chárter a Cuba.

El costo del viaje, puntualizó, dependerá del tipo de alojamiento en los hoteles que las personas seleccionen. El precio, que aún no se ha fijado, no incluye la visa.

La influyente Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) consideró la iniciativa como una "buena oportunidad" para que los cubanos de Miami lleven a sus compatriotas un mensaje de libertad y democracia.

"Creo que puede ser muy positivo si la gente se enfoca en llevar el mensaje de que tienen la capacidad de poder determinar su destino", dijo hoy a Efe Omar López Montegro, directivo de derechos humanos de la FNCA.

Para el activista el "gran valor" está en un encuentro cara a cara para transmitirles "el mensaje de que el futuro de Cuba pertenece al pueblo cubano aquí o allá, no a ninguna entidad que esté por encima de los deseos de la población de ser libre y tener democracia".

Ninoska Pérez, directiva del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), calificó la peregrinación de "viaje turístico" y criticó a la Archidiócesis de Miami.

"Es una falta de ética total que la Archidiócesis de Miami se preste a llevar un viaje turístico a Cuba en el cual los cubanos tienen que pedir permiso para entrar a su propio país. Es una vergüenza que a los cubanos que les están diciendo que vayan desde aquí tengan que ser aprobados por el régimen", comentó a Efe.

Miguel Saavedra, presidente de Vigilia Mambisa, coincidió con Pérez al decir a Efe que "es un viaje de turismo que lo que trae es una política de relaciones desgastadas, que no resuelve nada".

"Hay un signo de interrogación con la Iglesia católica porque no vemos un despertar de ayuda al pueblo de Cuba para quitarle la tiranía que tiene", expresó. Sonia Osorio