Francia expresó su deseo de mantener el "diálogo" y la cooperación con el reelegido Gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, en especial sobre los temas en los que "divergen", dijo hoy a Efe el embajador de París en Managua, Antoine Joly.

El diplomático señaló que Francia y Nicaragua tienen "muchas cosas en común" y "una misma herencia de valores", por lo que el país europeo aspira a continuar el "diálogo" con la Administración de Ortega.

Destacó que, en temas de cooperación, Francia "siempre estará atenta" en Nicaragua "al respeto de los derechos humanos, libertades públicas y la democracia".

Francia y Nicaragua divergen sobre el programa nuclear iraní o el papel de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Libia.

El dirigente sandinista juró el pasado martes para un nuevo mandato de cinco años, el tercero en su carrera política y segundo consecutivo, y defendió el programa atómico iraní, del cual dijo es "víctima de una conspiración" y propuso un "debate" mundial sobre el tema.

El diplomático francés consideró que Irán ha mostrado "voluntad" por "no cumplir" con el derecho internacional al violar seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otras 11 del Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Joly precisó que Francia está abierta a la negociación con Irán, pero también es partidaria de endurecer las sanciones a Irán, una "gran nación" a la que "respetamos "mucho".

"El último informe de OIEA demuestra que Irán continúa perfeccionando su arma nuclear", advirtió.

Ortega y su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, quienes esta semana recibieron, por separado, al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, apoyan el programa nuclear iraní, que según Irán tiene fines pacíficos, pero es criticado por Estados Unidos y sus aliados.

El tema iraní no es el único en el que divergen Nicaragua y Francia.

Ortega ha sido un crítico de los "bombardeos" de la OTAN sobre Libia, donde, según dijo, el exlíder libio, Muamar el Gadafi, sufrió una muerte "brutal".

Pero el embajador francés declaró que "en Libia no hubo una guerra, sino una revolución del pueblo" contra "un dictador en un país sin elecciones, sin pluralismo político y con ataques a los derechos humanos".

Agregó que Francia, junto a la OTAN, "intervinieron a solicitud de los libios y dentro del marco del mandato de la ONU para evitar una masacre en las ciudades libias".

Joly sí coincidió con Ortega en deplorar que Gadafi no fue "arrestado y presentado ante la Justicia" para "responder de sus acciones contra su pueblo".

Por otro lado, Ortega pidió en su investidura cooperación sin condiciones y la "no aplicación de sanciones económicas por razones de orden político".

Según Joly, "desde hace mucho tiempo" la cooperación internacional "es una política negociada y discutida entre donadores y beneficiarios".

La cooperación francesa, explicó, "podría variar" con Nicaragua "en función de las respuestas" que este país ofrezca "al informe final de la misión de observación electoral de la Unión Europea", que criticó la falta de "transparencia y neutralidad" en esos comicios.

Ortega ganó las elecciones de noviembre pasado en medio de denuncias de fraude vertidas por la oposición.