El presidente Sebastián Piñera afirmó hoy que gracias a un mercado eléctrico más importante y competitivo que impulsará el Gobierno chileno será posible la interconexión regional con el resto de los países de América Latina.

Según explicó el mandatario al asistir a la Cena Anual de la Energía 2013, ambas figuras están incluidas en los "ocho pilares" de la estrategia que promoverá el desarrollo energético de esta nación austral para los próximos 20 años.

Asimismo, Piñera destacó la importancia y la transparencia de la interconexión energética con los países vecinos, que incluye a Argentina dentro de un marco jurídico que dé garantías a Chile, precisó.

El mandatario, que encabeza un Gobierno de derechas desde el 11 de marzo del 2010, aseguró que dentro de los ocho puntos fundamentales se cuentan también la promoción de las energías renovables no convencionales, la eficiencia energética y aumentar la producción hidroeléctrica.

Dijo que los otros puntos son establecer nuevas normas de emisión y calidad del aire para la generación térmica, construir la ya anunciada "carretera pública" de transmisión eléctrica, y, además, perfeccionar la legislación ambiental.

En parte de su discurso, Piñera, que viaja este viernes a la Antártida junto al presidente de Uruguay, José Mujica, aseguró que la instauración del mercado eléctrico en Chile va a implicar cambios importantes "porque antes no existía una estrategia, no existía una carta de navegación".

"Es una apuesta que vale la pena tomar y nos permitirá anticiparnos a lo que vendrá", añadió Piñera que en ningún momento se refirió a la fuerte oposición de los grupos ambientalistas que intentan impedir la construcción de nuevas represas eléctricas y la instalación de cientos de torres para la transmisión.

En esta línea, a principios de diciembre, la sociedad Hidroaysén dio a conocer el trazado de la línea de transmisión necesaria para llevar la electricidad desde las represas en el sur hasta el centro del país, que contempla la construcción de entre 1.500 y 1.700 torres de alta tensión y una inversión de 3.800 millones de dólares

El estudio de impacto ambiental de esas centrales hidroeléctricas ya fue aprobado el pasado mayo en medio de fuertes protestas ciudadanas, impulsadas por grupos ecologistas que se oponen a la inundación de esos terrenos.

Aun así, decenas de organizaciones ciudadanas presentaron en octubre más de un millar de reclamaciones ante el Servicio de Evaluación Ambiental de la región de Aysén, que aprobó ese estudio, con el objetivo de revertir su decisión.

Las centrales. que levantará el consorcio, integrado por Endesa Chile y la chilena Colbún, se deberían construir en el cauce de los ríos Baker y Pascua, en una zona de gran valor ecológico pero poca densidad de población, y que además no está conectada al principal sistema de energía que abastece al país.

Para ello será necesario construir esta línea de transmisión que, según el trazado presentado hoy, requerirá de entre 1.500 y 1.700 torres de alta tensión de 50 metros de altura entre las localidades de Cochrane y Chaitén, a 2.050 y 1.300 kilómetros al sur de Santiago, respectivamente.