El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dio hoy la bienvenida a la decisión "largamente esperada" por parte de Birmania de liberar a decenas de destacados disidentes políticos en el país asiático.

Ban, según un comunicado de prensa de la ONU, consideró que "esta es la liberación de prisioneros políticos más significativa hasta la fecha por parte de Birmania".

El presidente birmano, Thein Sein, amnistió a 651 presos, entre los que figuran líderes y militantes de organizaciones políticas clandestinas y de agrupaciones estudiantiles, monjes budistas, periodistas y el jefe de una de las minorías rebeldes del país asiático.

Entre ellos están el exprimer ministro y exjefe de los antiguos servicios de inteligencia militar, Khin Nyunt, y dos de sus hijos, así como el carismático exlíder estudiantil Min Ko Naing y el religioso budista U Shin Gambira.

El régimen birmano ha liberado hasta ahora a unos 21.800 presos, aunque hasta este último perdón sólo 347 de ellos eran políticos.

El máximo responsable de la ONU valoró el "liderazgo birmano" ante la decisión, al tiempo que subrayó que espera que "los liberados puedan contribuir libremente al proceso de reconciliación nacional, así como a reforzar la democracia y el imperio de la ley" en Birmania (Myanmar).

Asimismo, subrayó los "importantes esfuerzos" realizados por las autoridades birmanas "para renovar la paz con los grupos étnicos armados", incluyendo el alto el fuego preliminar alcanzado el jueves entre las fuerzas gubernamentales y el Karen National Union, así como con otros grupos.

Ban animó "a todas las partes a trabajar sobre los recientes progresos en favor de un diálogo incluyente que ponga fin a las hostilidades en todo el país, así como a favor de la reconciliación nacional, la estabilidad y el desarrollo de todos los birmanos", agregó el comunicado.

El secretario general de la ONU pidió también a la comunidad internacional que "responda" a los pasos dados por Birmania ayudando al proceso de reformas en el país.

La liberación de presos políticos perseguidos por el anterior régimen militar birmano era una de las principales condiciones de EE.UU. y la Unión Europea (UE) antes de valorar si levantan las sanciones impuestas previamente en respuesta al abuso de los derechos humanos en el país.

Tras conocerse la decisión de ese Gobierno asiático, EE.UU. expresó su disposición a intercambiar embajadores con Birmania, por primera vez en dos décadas.