Disturbios entre la policía china y vendedores ilegales aguaron esta mañana la llegada a Pekín de la última apuesta del gigante de las comunicaciones Apple, el iPhone 4S, al verse obligada a cerrar una de las dos tiendas que tiene la firma en la capital por motivos de seguridad.

Desde la una y las dos de la madrugada, centenares de personas comenzaron a hacer cola a las puertas de la tienda Apple ubicada en el centro comercial de Sanlitun, al tiempo que vendedores ilegales se dispusieron a comercializar el nuevo teléfono inteligente que la empresa fundada por Steve Jobs tenía previsto lanzar hoy al mercado en Pekín.

Otras personas que ejercen la reventa se encontraban esperando en la cola, para intentar ser los primeros en entrar en la tienda y conseguir a primera hora el teléfono para poder ejercer su venta a las mismas puertas de Apple.

Según comentaron a Efe varios de los compradores que esperaban a las puertas de la citada tienda, durante la madrugada se produjeron disturbios entre las fuerzas de seguridad y los vendedores ilegales que provocaron que "el orden no pudiera ser controlado", motivo por el cual la tienda decidió no abrir a las 10 horas, tal y como estaba previsto.

"Me quedaré a esperar un poco más a ver si abren. Quiero el iPhone 4S porque mi teléfono está ya viejo y quiero probar algo nuevo", comentó la joven estudiante Liu Qi.

A primera hora de la mañana, decenas de agentes de policía acordonaron la zona exterior de la tienda Apple de este centro comercial, que estaba abarrotado de gente esperando a su apertura, así como de curiosos que se acercaron a preguntar sobre lo sucedido.

Varias de las personas que acudieron para comprar la nueva apuesta del gigante de las telecomunicaciones mostraron su desacuerdo con la actitud de Apple al no proporcionarles más información sobre lo ocurrido y con su decisión de cerrar la tienda, tal y como afirmaron Aaron, de 23 años, y su hermano Mike, que llevaban desde las 4 de la mañana esperando.

El otro establecimiento que la firma de la manzana tiene en Pekín, en la zona comercial de Xidan, abrió sus puertas con normalidad antes de las siete de la mañana, según contó un vendedor ilegal que ofrecía en la tienda de Sanlitun el iPhone 4S a un precio superior que el estipulado por Apple (5.000 yuanes, unos 700 dólares o 500 euros), aprovechando las circunstancias.

Fuentes oficiales confirmaron a Efe que la tienda no abrirá sus puertas hoy, aunque, en un principio, sólo se consideró retrasar la apertura y no cancelarla.

Apple anunció previamente que su última versión de teléfonos inteligentes, el iPhone 4S, llegaría a China y otros 21 países hoy día 13 de enero.

El pasado fin de semana, en el mismo centro comercial de Sanlitun, decenas de personas protagonizaron una situación parecida, al esperar durante horas y en largas colas para conseguir el iPhone 4, la anterior versión de móviles de Apple, a un precio reducido, una oferta que la marca sacó ante el lanzamiento del nuevo teléfono en menos de una semana.