El presidente del Gobierno italiano, Mario Monti, informará hoy en la Cámara de los Diputados sobre la ronda de reuniones que ha mantenido con el presidente francés y la canciller alemana, mientras el Tesoro intenta colocar 12.000 millones de euros en deuda a corto plazo.

Durante sus reuniones, Monti ha recibido comentarios positivos tanto del presidente francés, Nicolás Sarkozy, como de la canciller alemana, Angela Merkel, sobre las medidas tomadas ya, y las que espera aprobar próximamente para atajar la crisis.

Monti informará ante los diputados, como viene haciendo tras sus reuniones en Europa, de los asuntos que ha tratado con sus homólogos europeos y explicará cómo ayer Merkel aseguró que el Ejecutivo italiano ha adoptado rápidamente "medidas extraordinariamente importantes y notables" en materia de consolidación fiscal y de reformas estructurales.

El presidente del Gobierno italiano, que el próximo 18 de enero se reunirá con el primer ministro británico, David Cameron, viajó a París el pasado 6 de enero, donde se entrevistó con Sarkozy y ayer se lo hizo con Merkel en Berlín.

Esta ronda de citas culminará el próximo 20 de enero con una reunión en Roma entre Monti, Sarkozy y Merkel.

La comparecencia de hoy de Monti coincide con una subasta en la que el Tesoro italiano ofrecerá 8.500 millones de euros en bonos a un año, así como 3.500 millones de euros en títulos de deuda con vencimiento a 136 días.

Se tratará así de una nueva prueba para Italia, en el punto de mira de los mercados por las dudas que despierta su solvencia financiera y las perspectivas de crecimiento de su economía, y llega después de que Fitch advirtiera de que existe una significativa posibilidad de que rebaje la calificación de la deuda soberana italiana.

Actualmente Fitch asigna una nota de notable alto (A+) a Italia, un escalón por encima del notable que le conceden Moody's (A2) y Standard&Poor's (A).