El coordinador de la ONU para Somalia, Mark Bowden, destacó hoy los progresos realizados por ese país en la lucha contra la hambruna, pero subrayó la situación de precariedad del país y la dependencia de muchos de sus habitantes de la ayuda exterior.

"La historia de Somalia es en parte un éxito, pero en un país como ése, los éxitos son limitados", dijo Bowden durante una conferencia de prensa en Naciones Unidas, en la que señaló que el número de somalíes en situación de hambruna "ha bajado, pero eso no significa que no haya crisis".

Bowden agregó que en ese país africano hay 4 millones de personas que dependen de la asistencia exterior para su subsistencia diaria, incluyendo alimentos, agua, refugio y servicios sanitarios.

"Hay mucha gente en situación precaria. Hay una situación de fragilidad tal que el retorno a la hambruna puede darse de nuevo", agregó.

Somalia tiene uno de los índices de malnutrición más altos del mundo, y en algunas zonas del país como Bakool y Baja Shabelle se registran más de seis muertes diarias, por cada 10.000 habitantes, de niños menores de cinco años, según datos de la ONU.

Las agencias de la ONU y otras organizaciones humanitarias solicitaron 1.500 millones de dólares a la comunidad internacional para asistir a Somalia, de los que se han entregado el 80 %.

En julio pasado se declaró en ese país la situación de hambruna, lo que elevó hasta 2,6 millones las personas que necesitaban de alimentos, de los que al menos medio millón eran niños malnutridos y necesitados de suplementos alimentarios.

Bowden, que señaló que las áreas afectadas por la hambruna en el país africano habían descendido de seis a tres en noviembre pasado, reiteró su preocupación por la fragilidad de la situación humanitaria, al igual que por el aumento de la violencia y la inseguridad que dificultan la actividad humanitaria.

La sequía crónica que vive el país y la situación de hambruna más el conflicto entre diversos grupos causaron miles de muertes en ese país, así como cientos de miles de desplazamientos.

Según señaló Bowden, en Somalia se han producido durante 2011 en torno a 1,5 millones de desplazamientos forzosos, entre ellos los de 300.000 personas que han buscado refugio en las vecinas Kenia y Etiopía.

El coordinador de la ONU para Somalia se refirió también al problema que representa la piratería, una forma de crimen organizado que, dijo, "ha florecido en un entorno de falta de gobernanza y de ausencia de Gobierno".

Agregó que los mismos grupos que antes se dedicaban a secuestrar a los trabajadores humanitarios, ahora "se han metido en el negocio más lucrativo de la piratería".

El Consejo de Seguridad de la ONU expresó este miércoles su "honda preocupación" por la situación en Somalia y urgió a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos de la misión de paz de la Unión Africana (AMISOM) para ayudar al gobierno de transición a restaurar la paz y la estabilidad en el país.

Los quince representantes del Consejo reiteraron su apoyo a los acuerdos de Yibuti como base para cualquier resolución del conflicto en Somalia, y de Kampala, en junio pasado, así como a la Hoja de Ruta cuyo calendario prevé que el proceso de transición en el país concluya el próximo mes de agosto.

También dijeron estar dispuestos a apoyar "acciones" contra quienes busquen "minar" el proceso de paz en el país africano para impedir la paz, la seguridad y la estabilidad en Somalia.

El Consejo también expresó su grave preocupación por la continuada crisis humanitaria en Somalia y urgieron a la comunidad internacional a seguir prestando ayuda a los afectados.