Japón reducirá sus importaciones de crudo iraní, anunció hoy el Ministro de Finanzas nipón, Jun Azumi, en una rueda de prensa ofrecida conjuntamente con el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, con el que se reunió previamente.

Según Azumi, el país asiático recortará "lo antes posible y gradualmente" sus importaciones de petróleo procedente de la república islámica, en línea con las sanciones impuestas por EEUU contra Irán por su programa de desarrolló nuclear.

Las importaciones de Irán suponen el 10 por ciento del total de crudo que adquiere Japón, un país con una fuerte dependencia energética exterior.

"Estamos trabajando estrechamente con Europa, Japón y con otros países para aumentar la presión sobre Irán para que cumpla con sus obligaciones internacionales", explicó Geithner, que esta semana estuvo en China y trató este mismo asunto con Pekín.

"En ese sentido, estamos explorando maneras de aislar al Banco Nacional Iraní del sistema financiero internacional y de reducir sus ingresos procedentes del petróleo", añadió el secretario del Tesoro estadounidense en una concurrida rueda de prensa celebrada en el Ministerio nipón de Finanzas en Tokio.

Azumi y Geithner explicaron que durante su encuentro también reforzaron su compromiso de trabajar estrechamente para asistir la estrategia de Europa para atajar su crisis de deuda soberana.

"En Europa tienen mucho trabajo que hacer, aunque han realizado progresos para atajar la crisis", explicó Geithner.

Azumi comentó, a su vez, que Japón y Estados Unidos cooperarán para contener la excesiva volatilidad del mercado de divisas, que ha supuesto una continuada apreciación del yen en el último año, lo que daña uno de los pilares de la economía japonesa; las exportaciones.

Geithner dijo que su país comparte con Japón y el G20 un interés común porque las divisas de las economías en desarrollo se encarezcan, en un comentario referido principalmente al artificialmente depreciado yuan chino.

Durante el encuentro, Azumi explicó también a Geithner los avances en la reconstrucción del noreste de Japón, devastado por el terremoto del pasado 11 de marzo, y también las propuestas de la administración nipona para reforma su fiscalidad y estimular el crecimiento del país.

Ambos trataron además vías para ampliar la inversión y el comercio en la región Asia Pacífico, "donde EEUU tiene una presencia económica capital y quiere ampliarla en línea con lo expresado por el presidente Obama en la última cumbre de la APEC", señaló Geithner.