Las autoridades migratorias mexicanas deportaron anoche a su país a 70 guatemaltecos, entre ellos 45 niños, que se encontraban "en condiciones muy lamentables" en el municipio de Tenosique, estado suroriental de Tabasco, informaron hoy fuentes oficiales.

El grupo de guatemaltecos, integrado por 13 familias que se encontraba desde el 23 de agosto en el sureste de México, fueron trasladados ayer martes a una estación migratoria en la ciudad de Tapachula, en la frontera con Guatemala, precisó en un comunicado el Instituto Nacional de Migración (INM).

La dependencia aseguró que en ese sitio, los centroamericanos recibieron alimentos y fueron sometidos a revisión médica, además de que se les aplicó un procedimiento administrativo migratorio para su repatriación, en el que contaron con la atención consular de su país.

Añadió que el procedimiento migratorio fue constatado por representantes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), así como representantes consulares guatemaltecos y funcionarios mexicanos.

El INM indicó que en este proceso, el personal de migración de Guatemala apoyó al personal consular para "acelerar los trámites para la pronta repatriación".

Las autoridades mexicanas aseguraron que este proceso se llevó a cabo en el marco del Memorandum de Entendimiento, firmado por México con Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua "para la repatriación de sus connacionales de manera ágil, ordenada y segura".

Asimismo, afirmó que esta medida fue negociada mediante notas diplomáticas entre ambos gobiernos quienes acordaron un "protocolo de traslado de Tapachula, Chiapas, a Tecún Iman, Guatemala y posteriormente al albergue dispuesto por el Gobierno guatemalteco para recibir a sus conciudadanos repatriados".

Agregó que los desplazados repatriados fueron recibidos por el encargado de la Oficina de Migración en el Puente Internacional Suchiate I, José Francisco Baldizón Barquín.

La repatriación de los guatemaltecos fue una medida que se decidió después un proceso para comprobar la situación legal de los guatemaltecos y estuvo fundamentada en la Ley de Migración, señaló el INM.

Esta revisión "se desarrolló de manera pacífica y con respeto a los derechos humanos" y sin separar en ningún momento a las familias, indicó.

Afirmó también que desde agosto del año pasado, las autoridades mexicanas entregaron "a las familias guatemaltecas alimentos agua, medicamentos, juguetes para los niños, así como atención médica y psicológica, durante el tiempo que permanecieron en territorio nacional".

Además, dijo que se ofreció a los guatemaltecos alternativas para regularizar su situación migratoria para conservar la unificación familiar debido a que "muchos de ellos cuentan con hijos nacidos en nuestro país.

También se ofreció la posibilidad de solicitar la condición de refugiado, indicó el INM.

El Instituto indicó que además de los 70 guatemaltecos, también estaba un español quien luego de demostrar su estancia legal en el país, "se le dio salida de la estación migratoria de Tapachula.

El pasado 9 de enero un grupo de ONG denunciaron que agentes federales irrumpieron con violencia en el campamento y detuvieron a los niños para forzar a sus padres a entregarse.

Estas mismas organizaciones civiles insistieron hoy en que su traslado fue "con violencia" y que los desplazados fueron trasladados "por sorpresa, se utilizó la fuerza y no se garantizaron los derechos humanos".

Insistieron en que la entrega de los desplazados pone en riesgo su derecho a la vida y su seguridad, debido a que "forman parte de una comunidad que fue expulsada en forma violenta por el Ejército guatemalteco y para cuyo regreso no estaban dadas las condiciones".