El Gobierno estadounidense reiniciará conversaciones de paz con los talibanes tan pronto como el presidente afgano, Hamid Karzai, dé el beneplácito formal a las negociaciones, según informaron hoy fuentes gubernamentales al diario The Washington Post.

Las conversaciones podrían comenzar en cuestión de semanas, ya que el enviado especial de EE.UU. a Afganistán y Pakistán, Marc Grossman, responsable de los contactos secretos con los talibanes, podría reunirse con Karzai a finales de esta misma semana para asegurar su apoyo.

En diciembre pasado, un intento de acuerdo entre Estados Unidos y los insurgentes talibanes, que incluía la transferencia de cinco detenidos afganos en Guantánamo al emirato de Catar, fracasó por la oposición de Karzai.

Desde entonces, los contactos secretos se han interrumpido, aunque aparentemente hay acuerdo para que los talibanes abran una oficina en Catar y puedan establecerse en el emirato.

Estados Unidos, que tiene desplegados unos 91.000 soldados en Afganistán, espera completar su retirada del país en 2014, para lo cual es necesario que alcance estabilidad y un Gobierno central consolidado.

Precisamente hoy, el primer ministro catarí, Hamad bin Jassim al Thani, dijo en una rueda de prensa en Washington tras reunirse con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, que su país apoya "cualquier oportunidad" para rebajar la tensión en referencia a ese trato.

Estados Unidos exige a los talibanes que renuncien a la violencia, rompan sus lazos con Al Qaeda y apoyen la Constitución afgana, especialmente en lo referente al respeto a los derechos humanos y los derechos de la mujer.

Washington, además, asegura que sus contactos con los talibanes son de naturaleza preliminar y tienen como objetivo preparar el camino para que le Gobierno afgano pueda embarcarse en negociaciones con todos los grupos y facciones para tratar el futuro de Afganistán y el fin de la violencia.