Argentina insistió hoy en que su "prioridad" es mantener este año un superávit comercial del orden de los 10.000 millones de dólares mediante políticas de seguimiento de las importaciones e incentivos a la producción nacional.

"Si tenemos un mundo en crisis, tenemos que cuidarnos de que esa crisis no nos llegue", subrayó la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, en una entrevista con el diario bonaerense Tiempo Argentino.

Luego de reiterar que la premisa "fundamental" de Argentina es mantener su saldo positivo en el comercio exterior, aseguró que es "absolutamente falso" que se haya "generalizado" el mecanismo de licencias no automáticas de importación, por el cual hay que pedir autorización para concretar la compra en el exterior.

En este sentido, Paglieri señaló que en 2011 las importaciones con autorización alcanzaron a unos 8.400 millones de dólares, el equivalente al 14 % del total del "universo" de productos comprados a terceros países.

La responsable del Comercio Exterior argentino sostuvo que el régimen para importaciones de bienes de consumo que entrará en vigor en febrero próximo "va a dar más transparencia" comercial y servirá para apuntalar la política de incentivos a la producción nacional.

Destacó que el Gobierno ha fomentado acuerdos de inversión para la sustitución de importaciones en sectores claves de la industria y con la participación de los sindicatos con el fin de preservar las fuentes de trabajo.

"Hay mucha responsabilidad empresarial por evitar que la crisis nos afecte", apuntó Paglieri.

La Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) pidió el miércoles la suspensión del nuevo régimen de importaciones para "dar espacio a un período de consultas" por considerar que la normativa no sintoniza con compromisos del Mercosur, cuyos otros socios son Brasil, Paraguay y Uruguay, y otros acuerdos regionales.

La Administración Federal de Ingresos Públicos de Argentina dispuso que a partir del 1 de febrero entrará en vigor el régimen de Declaración Jurada Anticipada de Importación, también cuestionado por los importadores locales.

De acuerdo con la medida, creada en un contexto de crecientes medidas comerciales proteccionistas, los importadores deberán informar de manera anticipada los productos destinados al consumo que quieran ingresar al mercado argentino.

Argentina ha sido uno de los impulsores de un mecanismo que permita a los socios del Mercosur aumentar temporalmente los aranceles para la importación de ciertos bienes como medida de protección frente a coletazos de la crisis global.