El fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, reiteró su preocupación por el aumento en 6 millones en el número de recetas de drogas controladas en todo ese estado, que pasó de 16,6 millones en 2007 a 22,5 millones a 2010, de acuerdo con un informe que dio a conocer hoy.

"La crisis del abuso de drogas recetadas en Nueva York y en todo el país ha alcanzado proporciones epidémicas. El informe muestra cómo este creciente problema demanda de una mejor solución", indicó el fiscal, quien abogó hoy por la aprobación de un proyecto de ley que presentó en 2011 con el fin de controlar el problema.

De acuerdo con el informe de la Fiscalía, las recetas de hidrocodona han aumentado en un 16,7 por ciento en todo el estado, mientras que las de oxicodona crecieron en un alarmante 82 por ciento entre 2007 y 2010.

El junio de 2011, cundo se celebraba en el país el Día de los Padres, cuatro personas fueron asesinadas en una farmacia de Long Island en Nueva York por David Laffer para robar medicamentos controlados, entre ellos oxicodona.

Laffer fue condenado a cadena perpetua y su esposa, Melinda, que le transportó hasta el lugar, cumple una condena de 25 años.

El mismo informe señala, además, que en Nueva York la tasa de uso indebido de analgésicos entre mayores de 12 años aumentó en un 40 por ciento en el periodo de 2002 a 2009, con cerca de 900.000 recetas de oxicodona y más de 825.000 de hidrocodona.

En Búfalo, Sistema de Salud Católica, la clínica de metadona más grande fuera de la ciudad, ha comenzado a reorganizarse para brindar los servicios necesarios ante el aumento de madres adictas a opiáceos y el número de bebés que nacen con ese problema, advierte el informe.

Mientras que en Long Island creció el número de personas que comienzan tratamiento por su adicción a drogas de opiáceos diferentes a la heroína y la cocaína, y cuyo uso ha aumentado a un ritmo alarmante, de acuerdo con el informe de Schneiderman, alza que también se ha registrado en la zona de North Country, en el norte del estado.

Entre 2004 y 2009, las muertes por los efectos tóxicos de los opioides recetados fueron más del triple en el condado de Nassau, en Long Island, según el estudio.

El fiscal general reiteró hoy que con su propuesta de ley "Sistema de Internet para el Seguimiento de Prescripción Excesiva" o "I-STOP" para combatir la adicción de drogas recetadas, tanto los profesionales de la salud como la Policía podrían rastrear estos medicamentos.

"La inacción no es una opción", afirmó Schneiderman, cuya propuesta busca crear una base de datos para que profesionales de la salud puedan tener acceso sobre a quiénes se ha recetado y despachado medicamentos controlados.

Esto evitaría que una persona adicta a un medicamento pueda ir de un médico a otro en busca de este tipo de recetas, ayudaría a los profesionales a identificar y brindar tratamiento a esas personas y controlaría el tráfico de estas drogas, de acuerdo con la legislación.

En Nueva York, los farmacéuticos están obligados a reportar las recetas de sustancias controladas que despachan al menos una vez cada 45 días, pero no hay ningún mecanismo que les permita saber si la receta es válida.

Schneiderman insistió en que "I-STOP" mejorará "sustancialmente" la eficacia del sistema actual al asegurar que su objetivo es permitir a los médicos y farmacéuticos suministrar los medicamentos prescritos para el dolor y otras sustancias controladas a pacientes que realmente los necesiten.

Entre los requisitos de la propuesta figura que el Departamento de Salud establezca y mantenga un sistema en la web para reportar diariamente y dar seguimiento a la información de las sustancias controladas.

Los programas de vigilancia de drogas controladas operan en 43 estados.