Seis pandas gigantes criados en cautiverio, fueron devueltos a su habitat natural en el Valle de los Pandas en Dujiangyan, próximo a la ciudad suroccidental china de Chengdú, de la mano del exbaloncestista chino Yao Ming en la culminación del primer proyecto de conservación de la especie.

Tras medio siglo de puesta en práctica del proyecto que impulsa el desarrollo sostenible e incluye el regreso de los pandas gigantes a su habitat natural, se cumplió un primer objetivo del centro de investigación para el control y rehabilitación de la especie en Chengdú, según su director, Zhang Zhihe.

La antigua estrella china del baloncesto en los Rockets de Houston (EEUU) destacó la importancia del cuidado e investigación sobre el habitat de los pandas gigantes y pidió que se cumplan todos objetivos referentes a la protección de la especie.

Yao Ming fue el encargado de liberar ayer junto a líderes políticos provinciales a los seis ejemplares en el Valle de los Pandas, área salvaje controlada y paso intermedio entre el cautiverio y la zona salvaje primaria que fue recuperada ecológicamente tras el terremoto de 2008. El seísmo causó en la provincia de Sichuan más de 80.000 muertos.

El famoso jugador chino, ya retirado e imagen de marca del país, dijo a Efe: "En el momento de la liberación me sentí muy nervioso pues nunca había hecho algo parecido".

"Los pandas gigantes no solamente son nuestros amigos, sino una parte central de la Naturaleza de la zona y así trataré de difundirlo en la organización de protección de vida salvaje con la que colaboro".

Antes del regreso a la vida salvaje, la salud de Xinrong y Xingya (gemelos), Gongzai, Yingying, Zhizhi y Qiqi, elegidos por sus habilidades para adaptarse al medio salvaje, fue examinada meticulosamente y se elaboraron informes sobre su edad y antecedentes genéticos.

Los investigadores destacaron que la elección de la media docena de ejemplares adolescentes se hizo también en base a su comportamiento diario como socialización, hábitos de vivir, de alimentarse, y hasta de jugar.

Hasta hace tres décadas, los pandas gigantes de Chengdú estaban en vías de extinción por falta de alimentos y la destrucción ambiental de su habitat natural.

Pero el rescate de algunos ejemplares impulsó el proyecto de conservar la especie con técnicas de reproducción artificial que hasta la fecha lograron el nacimiento de 108 pandas gigantes en la Base del Panda de Chengdú, la mayor del mundo en cuanto a reproducción artificial del ejemplar más grande de la especie.

El Valle de los Pandas tiene una extensión de más de 2.000 hectáreas y su destino final será acoger temporalmente a los ejemplares que deban ir adaptándose al retorno a la vida salvaje en la Reserva Natural del Panda Gigante, tras haber sido criados en cautiverio.

En los próximos diez años, los investigadores cuentan con aumentar la población de pandas gigantes entre 12 y 42 ejemplares.

China continúa con su llamada "diplomacia del panda", su animal emblemático, con acuerdos con los zoológicos de otros países para que los animales permanezcan en ellos unos años.

El próximo envío de una pareja de pandas gigantes desde Chengdú (Yuan Zai y Huan Huan, nacidos en 2008) será a Francia el 15 de enero destinados al zoo de la ciudad de Saint Aignan donde los especialistas los cuidarán y estudiarán como especie en peligro antes de su regreso a la vida salvaje.

La Base del Panda de Chengdú es una Organización No Gubernamental (ONG) dedicada desde 1987 a la investigación, cautiverio, reproducción, conservación, educación y turismo de la Naturaleza.

La ONG además de criar pandas gigantes salvajes, protege los pandas rojos, monos dorados y otros animales salvajes en vías de extinción.

María Esther Chia