El joven centrocampista argentino del Inter, "Ricky" Álvarez, que debutará el próximo domingo en un partido contra el Milán, decisivo para la remontada de su equipo a los primeros puestos de la liga italiana, cree que tienen posibilidades de ganar si plantean un buen contraataque.

En una entrevista al periódico "La Repubblica", el jugador de 23 años, sin titularidad confirmada aún para el partido del domingo, confiesa que disfrutará de las sensaciones del partido, ya esté jugando o en el banquillo, y que el gol es "lo máximo", aunque para un centrocampista los buenos pases son lo decisivo.

El del domingo es el primer partido en el estadio de San Siro de Álvarez, y un enfrentamiento decisivo para el Inter, situado en el quinto puesto de la liga italiana y con expectativas de superar los ocho puntos que le separan de los líderes, el Milán y la Juventus, si continúa su racha vencedora, con seis de los últimos siete partidos como ganador.

En su primera temporada en el Inter, al que llegó en agosto, el jugador argentino ha jugado 16 partidos y ha marcado dos goles, aunque una buena trayectoria con el Velez de su país natal le avala como un buen "atacante desde la lejanía", que es como define "Ricky" su posición de centrocampista.

El jugador, que pasó por las categorías inferiores del Boca Juniors, llegó al Velez a los 19 años, pero una rotura del ligamento cruzado en la rodilla con diversas complicaciones empañó sus expectativas de un debut brillante, y la recuperación le costó su primera temporada.

Con el Velez Álvarez marcó 5 goles en los 41 partidos de la liga argentina que jugó.

Hasta su llegada a ese equipo, "Ricky" comenta que jugaba al fútbol sin tomárselo demasiado en serio, hasta que un día su padre le regaló una camiseta del Inter y sintió que "el destino comenzaba a moverse".

Pero en mayo del año pasado, con un par de campeonatos detrás y la Copa Libertadores en marcha, un periodista le comentó que Pupi Zanetti, una estrella argentina del Inter, había hablado bien de él.

Fue el propio Zanetti quien le propuso jugar en el Inter, lo que provocó el asombro de "Ricky": "Empiezo a no entender nada, es un sueño. Zanetti para nosotros es un ídolo absoluto, así como el Inter para los argentinos", sostiene en sus declaraciones.

La llegada al Inter no le resultó fácil al joven centrocampista, que encontró su juego más lento que el de los partidos de la liga italiana, caracterizada por "la rapidez en el contraataque", según el jugador, que no se ha mostrado preocupado por la fama de contraatacante del equipo al que se enfrentará.

El argentino, que recuperó la confianza en un partido contra la Juventus, rehuye de las comparaciones con otros jugadores, como Kaká, Pastore o Riquelme, y cree que ellos, como su ídolo de la infancia, Zidane, son "grandes campeones", mientras que él es "solo Álvarez".