El Instituto de Asuntos Exteriores y Seguridad Nacional de Corea del Sur advirtió hoy de la posibilidad de que Pyongyang haga nuevas provocaciones, como un ensayo nuclear o pruebas con misiles, para consolidar el liderazgo de Kim Jong-un.

En un informe publicado por la agencia local Yonhap, el "think tank" afiliado al Ministerio de Exteriores de Seúl señaló que, pese a la aparente solidez de la transición en Pyongyang, la situación económica y factores políticos podrían generar inestabilidad y resultar en acciones militares de tono desafiante.

"Corea del Norte podría aumentar la tensión realizando un lanzamiento de prueba de un misil y llevando a cabo una tercera prueba nuclear" para reforzar la unidad interna del país y consolidar el control del nuevo líder Kim Jong-un sobre el Ejército y el régimen, indica el informe.

El documento concreta que, "en particular, Corea del Norte podría realizar una explosión de prueba de una bomba de uranio que potencie el efecto en el exterior y muestre nuevos logros de Kim Jong-un".

Kim Jong-un, cuya edad se estima entre 28 y 29 años, fue nombrado "líder supremo" de Corea del Norte después de que su padre, Kim Jong-il, falleció inesperadamente de un ataque al corazón el pasado 17 de diciembre a los 69 años, tras 17 al frente del país como máximo mandatario.

Corea del Norte llevó a cabo dos pruebas nucleares en 2006 y 2009 y se cree que posee suficiente plutonio para fabricar al menos seis bombas atómicas, aunque expertos consideran que carece de la tecnología necesaria para fabricar cabezas nucleares e instalarlas en misiles.

Además, el país comunista reveló en 2010 sus instalaciones de enriquecimiento de uranio que, asegura, se dedican exclusivamente a la producción de energía con fines pacíficos.

Sin embargo, Corea del Sur y EEUU creen que la producción norcoreana de uranio oculta fines militares y durante 2011 han presionado sin éxito a Pyongyang para que renuncie a la producción de este material radiactivo.