Científicos del Parque Nacional Galápagos (PNG) y de la Universidad estadounidense de YALE han encontrado indicios genéticos de una especie de tortuga gigante que se creía extinta desde hace más de 150 años.

El hallazgo se produjo mientras se efectuaba un estudio de la población de tortugas del volcán Wolf, en la Isla Isabela, la más grande de este archipiélago ecuatoriano, informó hoy el PNG en un comunicado.

Dicho estudio tenía como propósito tomar muestras de sangre de los quelonios, en busca de individuos puros o híbridos que posean genes de una especie que habitaba en la Isla Pinta, de la cual existe un sólo ejemplar conocido como "El solitario Jorge".

Durante la investigación, sobre una muestra de más de 1.700 tortugas de diferentes edades, los científicos se sorprendieron al encontrar decenas de tortugas con genes de la especie "Chelenoidis elephantopus", una especie que se había declarado extinta en la isla Floreana hace más de 150 años.

Se encontraron "individuos híbridos con altos contenidos de genes del linaje de Floreana, lo que nos hace suponer que probablemente existe uno o algunos padres originarios" de dicha especie que podrían aún vivir "en algún lugar de volcán Wolf", explicó el experto Washington Tapia.

"Ahora estamos analizando la posibilidad de iniciar un programa de crianza en cautiverio para revivir la especie y repoblar Floreana con tortugas propias de dicha isla", añadió Tapia, que es el responsable del Departamento de Conservación y Desarrollo Sustentable del PNG.

Según él, hay evidencia documental que balleneros y piratas trasladaban tortugas de las diferentes islas como fuente de alimentación para sus travesías y que usaban algunas áreas frente al volcán Wolf como sitios de descanso.

Probablemente, dijo, muchas tortugas de otras islas fueron abandonas en este sitio, por lo que finalmente, se convirtió en un lugar donde se compilaron ejemplares de diferentes especies.

Esa acción de piratas y balleneros, cuya presencia en las islas fue "nefasta" durante siglos, tal vez ha permitido que hoy se encuentren tortugas híbridas con genes de la especie de Floreana, añadió el experto.

Recordó que en el archipiélago existían catorce especies de tortugas terrestres gigantes, dos de las cuales, de las islas Floreana y Santa Fe, desaparecieron por "depredación humana"; mientras que otra, de Fernandina, por erupciones volcánicas.

Las otras once especies están repartidas en todo el archipiélago y, gracias a los programas de crianza en cautiverio que realiza el PNG, sus poblaciones actualmente se han logrado recuperar, añadió Tapia.

Asimismo, destacó en este hallazgo genético la labor de los científicos de la Universidad de YALE, quienes han realizado las investigaciones enmarcadas en acuerdos institucionales con el PNG.

El archipiélago de Galápagos, situado a unos mil kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador, abarca una reserva marina y terrestre de 132.000 kilómetros cuadrados.

Su rica biodiversidad es considerada un laboratorio natural, el mismo que permitió al científico inglés Charles Darwin desarrollar en el siglo XIX su teoría sobre la evolución y selección natural de las especies.

En 1978 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad.