El Gobierno dominicano participará mañana de una iniciativa regional para combatir los efectos mortales del cólera, que incluye acciones similares desde Washington y Puerto Príncipe, la capital de Haití, donde una epidemia del mal ha causado cerca de 7.000 muertes en los últimos 15 meses.

Las autoridades de salud locales dieron a conocer que el presidente dominicano, Leonel Fernández, hablará desde la sede del Gobierno sobre la necesidad de que la comunidad internacional colabore con las naciones donde el cólera ha causado estragos.

Los actos en República Dominicana se celebrarán simultáneamente con los que se realizarán en la capital de Estados Unidos, desde donde hablará la directora general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses, y otro desde la capital haitiana encabezada por el presidente de ese país, Michel Martelly.

El ministro de Salud dominicano, Bautista Rojas, había informado el sábado que Martelly participaría de los actos en Santo Domingo, lo que fue desmentido hoy por funcionarios de la propia cartera.

El plan estratégico liderado por los Gobiernos dominicano y haitiano persigue elaborar la implementación de estrategias comunes para fortalecer las intervenciones para el combate y erradicación del cólera en la isla La Española, cuyo territorio comparten ambas naciones.

Entre estas medidas, se contempla la mejoría del acceso al agua potable, incluidas las fuentes de abastecimiento en el hogar y la comunidad mediante la cloración del líquido.

Asimismo, intensificar la promoción de buenas medidas de higiene y de otras prácticas preventivas en favor de la salud pública, fomentar políticas y prácticas de manipulación de alimentos aptos para el consumo, manejo seguro de excretas y residuos sólidos y la evaluación de las vacunas anticoléricas de administración oral por medio de proyectos pilotos de vacunación.

Recientemente, Rojas dijo que el combate del cólera en La Española debe ser asumido por las Naciones Unidas (ONU), ya que, según dijo, ese mal fue exportado a Haití por soldados que sirven a esta institución en esa nación, quienes contaminaron el río Artibonito, provocando la epidemia.

Manifestó que eso constituye una deuda de ese organismo internacional con Haití, por la intervención de la ONU en la nación caribeña.

Recordó que en países como Perú, en 1991, el cólera mató en su primer año cerca de 4.000 personas y resultaron afectadas unas 6.000.

Meses después de su aparición en octubre de 2010 en Haití, el cólera pasó hacia la fronteriza República Dominicana, donde causó al menos 160 muertes y afectó a más de 17.000 personas.