Al menos cuatro personas murieron anoche en el primer ataque de un avión espía de Estados Unidos en Pakistán desde el 17 de noviembre, informaron fuentes de seguridad.

El bombardeo del avión no tripulado tuvo lugar en el bastión talibán de Waziristán del Norte, fronterizo con Afganistán, según las fuentes, citadas por el canal de televisión Khyber.

Entre los fallecidos en el ataque, registrado de madrugada a unos cinco kilómetros de la cabecera de la demarcación, Miranshah, hay tres árabes.

Washington detuvo de forma provisional su campaña de ataques con aviones sin piloto después del bombardeo con helicópteros de la OTAN que mató a 24 soldados paquistaníes el pasado 26 de noviembre.

El episodio armado, que tuvo lugar en una zona tribal paquistaní limítrofe con Afganistán, enfureció a las autoridades de Pakistán, que, como represalia, sellaron la frontera a los camiones de la OTAN y boicotearon una cumbre sobre el futuro del país vecino.

Estados Unidos, que no admite en público los ataques de los llamados 'drones' (zánganos), decidió detener sus frecuentes bombardeos contra células insurgentes y de la red terrorista Al Qaeda en la frontera para aplacar los ánimos paquistaníes.

Pero durante los últimos días oficiales estadounidenses ya habían filtrado a la prensa de su país informaciones según las cuales la ausencia de 'drones' estaba fortaleciendo a los insurgentes, lo cual hacía prever que estos ataques se reanudarían pronto.

Fuentes de inteligencia occidentales y paquistaníes consultadas por Efe coinciden en que estos ataques son precisos y matan a insurgentes, pero organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian que a menudo causan víctimas civiles.