La Corte de Copenhague condenó hoy al canal kurdo ROJ TV a una multa económica por violar las leyes antiterroristas danesas al considerar que está financiado por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y que éste decide sobre su contenido, aunque no le retirará la licencia de emisión.

La sentencia constata que desde 2008 a septiembre de 2010 ROJ TV ha hecho propaganda "de forma unilateral y acrítica" del PKK, al que considera una organización terrorista.

Pero el tribunal rechazó, contra la opinión de la Fiscalía, que se le pueda confiscar a las sociedades ROJ TV y Mesopotamia Broadcast, propietarias de la cadena, el permiso de emisión, ya que el canal no es "un objeto" que haya sido usado para cometer un acto punible.

Y tampoco se les puede quitar el derecho a ejercer su actividad, ya que esa privación sólo se puede aplicar a personas, no a firmas, según las leyes danesas.

La pena queda fijada en una multa conjunta para cada una de las sociedades de 2.600.000 coronas danesas (350.000 euros), muy inferior a los 10 millones (1,3 millones de euros) que pedía la Fiscalía para ROJ TV y para Mesopotamia Broadcast.

El juicio a ROJ TV, que ha durado cinco meses, ha revestido gran interés internacional por las presiones de Turquía, lo que llevó a afirmar a la defensa que se trataba de un caso político.

Las autoridades turcas presentaron una denuncia ante la Policía danesa, lo que obligó a abrir una investigación que culminó en 2009 con una acusación formal de la Fiscalía de este país nórdico.

Su primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, abandonó en noviembre de 2005 una rueda de prensa en Copenhague con su entonces homólogo danés, Anders Fogh Rasmussen, por la presencia de ROJ TV.

Cuatro años después, Erdogan bloqueó temporalmente el nombramiento de Fogh Rasmussen como secretario general de la OTAN, en un intento por presionar a las autoridades danesas.

Aunque Copenhague siempre ha negado haber hecho concesiones a las autoridades turcas, poco después de que Rasmussen accediese a la dirección de la OTAN, un fiscal y agentes de policía daneses fueron enviados a Turquía para recabar más datos sobre las posibles vinculaciones del canal con el PKK.

El canal kurdo contaba a su favor con un importante aval, el de la Comisión danesa de Radio y TV, que en varias ocasiones ha rechazado que sus emisiones supongan una incitación al odio o que violen las leyes de televisión que rigen en este país escandinavo.

ROJ TV, que tiene sus estudios en Bélgica, empezó a emitir por satélite desde Dinamarca en marzo de 2004, después de que las autoridades británicas y luego las francesas retiraran la licencia a sus predecesores canales kurdos.

El PKK -considerado terrorista por Turquía, la UE y EEUU- se alzó en armas en 1984 para reivindicar más derechos para los más de 12 millones de kurdos que habitan en Turquía.

La sentencia fue recibida con júbilo por decenas de kurdos concentrados ante la sede de la corte en el centro de Copenhague.

El embajador turco en Dinamarca, Ahmet Berki Dibek, se mostró en cambio "decepcionado" y anunció que pedirá a la Fiscalía que recurra la sentencia a la Audiencia Nacional.