El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, advertió hoy a los diputados del Partido Popular (PP) de que el déficit público de 2011 se situará algo por encima del 8 por ciento del PIB, lo que exigirá un ajuste de entre 37.000 y 40.000 millones de euros.

En el debate de investidura, Rajoy avanzó que, si 2011 cerraba con la previsión de déficit del 6 por ciento, este año se debía efectuar un recorte de 16.500 millones, pero el 30 de diciembre el Gobierno dejó claro que sería necesario un ajuste adicional de 20.000 millones al descubrir que el déficit se había desviado dos puntos.

Hoy, en una reunión a puerta cerrada celebrada en el Congreso de los Diputados, reconoció que ese desfase puede ser mayor y que, en lugar de 36.500 millones, se necesitará un ajuste de entre 37.000 y 40.000 millones de euros, según fuentes presentes en el encuentro.

Según los cálculos del Gobierno, cada décima de desviación exige un recorte de 1.000 millones de euros.

En rueda de prensa, el portavoz parlamentario del Grupo Popular, Alfonso Alonso, señaló que el Ejecutivo está dispuesto a tomar "decisiones difíciles en una situación difícil".