El presidente haitiano, Michel Martelly, prometió hoy realizar en el país una "revolución del crecimiento" en su primer discurso ante el Parlamento, que abrió la sesión inicial del año.

La dinamización de la economía de Haití fue un punto central del discurso del mandatario que presentó a los legisladores un panorama de la situación del país que, según afirmó, debe pasar de un "Haití de miseria" a un "Haití dinámico y próspero".

Martelly destacó que actualmente 8 millones de los 10 millones de haitianos no tienen acceso a electricidad y 5 millones son analfabetos, mientras que solo unos 200.000 tienen un empleo regular de entre 4,2 millones de personas en edad de trabajar.

En esta situación, agregó, el dos por ciento de los haitianos controlan el 69 % de las riquezas de la nación, mientras el 80 % de la población vive con menos de dos dólares al día, y el 84 % de los haitianos con estudios universitarios vive en el extranjero.

"Sacar a Haití del estatuto de país menos avanzado, es posible", aseguró el presidente.

Martelly habló de la necesidad de reforzar la producción animal, vegetal, de ropas e impulsar industrias ligeras.

Paralelamente, según él, se debe trabajar en ejes transversales como la construcción, la disponibilidad para pequeñas empresas, el acceso a las tecnologías y la educación.

El gobernante abogó a favor de "inversión masiva" en el área rural y ofrecer servicios a los agricultores y, mediante una política de reordenamiento del territorio, "desplegar los recursos" por todo el país.

Por su parte, el primer ministro de Haití, Garry Conille, ofreció a los legisladores un balance de la acción gubernamental durante sus tres meses de Gobierno.

Conille aseguró que su equipo inició una política a través de varias medidas que "autorizan todas las esperanzas", aunque "la república no se sacudió aún" del devastador terremoto del 12 de enero de 2010.

El jefe del Gabinete habló de "esfuerzos para modernizar" las instituciones públicas de Haití para llegar a una mejor gestión pública.

Mientras, según el primer ministro, varias acciones fueron lanzadas a nivel social para favorecer el retorno de familias desplazadas a un alojamiento permanente, realizar obras de edificios públicos para la administración estatal y para escuelas públicas.

En previsión para este año, Conille anunció iniciativas para reforzar las instituciones, particularmente a nivel de la Justicia y de la policía.

Habló de diligencias para completar la Corte de Casación (Corte Suprema) y la construcción de varias comisarías de policía.

También prometió la construcción de infraestructuras para turismo con el objetivo de crear empleos y el aumento de la generación de energía eléctrica.

A nivel ambiental, un programa de reforestación será también lanzado en la parte central del país y en el noreste, mientras que se desarrollarán trabajos para proteger los ríos.

En la sesión, el presidente de la Asamblea Nacional, el senador Rodolphe Joazile, abogó por el "diálogo social" y el establecimiento de un "marco institucional" para creer un clima que permita enfrentar los grandes desafíos de Haití.