La batalla por la candidatura presidencial republicana se traslada al pequeño estado de Nuevo Hampshire, uno de los estados fundacionales de EE.UU., y cuyas primarias se han convertido en uno de sus principales rasgos de identidad.

Conocido como "Estado de Granito" por sus montañas y la resistencia de su carácter, Nuevo Hampshire constituye la segunda parada de los aspirantes republicanos que siguen en liza tras los caucus (asambleas populares) de Iowa.

Con apenas 1,3 millones de habitantes, y en el corazón de Nueva Inglaterra, donde se instalaron los padres fundadores en el siglo XVII, Nuevo Hampshire representa un regreso a los orígenes de EE.UU..

Es notoria su vinculación con la otra orilla del Atlántico al observar los numerosos pueblos bautizadas con el nombre de localidades británicas como Portsmouth, Manchester o Rochester.

El lema del estado "Vive libre o muere", que llevan todas las matrículas de los coches, hace referencia a ser el primer estado que rompió con Gran Bretaña en 1776 en busca de la independencia y formar parte de las 13 primeros estados de EE.UU..

Nuevo Hampshire es un conocido destino turístico, especialmente por sus hermosos pasajes naturales y sus estaciones de esquí que permanecen abiertas durante todo el año, y cuenta con 1.300 lagos y 64.000 kilómetros de ríos, por lo que también es denominada "La madre de los ríos".

Al igual que Iowa, el perfil de la población es mayoritariamente blanco, con un 94%, mientras que negros e hispanos apenas representan un 1,1% y un 2,8%, respectivamente.

Registra, dada su situación fronteriza con Canadá, el mayor porcentaje de descendientes franceses o franco-canadienses de EE.UU., con un 24,8%.

La capital es Concord, con 42.000 habitantes, aunque la principal ciudad es Manchester, con 110.000 habitantes, según cifras del censo de 2010.

Cuenta entre sus hijos ilustres a un presidente de EE.UU., el demócrata Franklin Pierce (1853-1857); un astronauta Alan Shepard, comandante del Apollo 14 y quinta persona en pisar la luna; y al conocido escritor de best-sellers Dan Brown.

No obstante, tiene en sus primarias, uno de los eventos más conocidos y que le han dado fama nacional.

Desde 1952, las primarias de Nueva Hampshire son por ley las primeras del país, después de los caucus de Iowa.

Es habitual las rencillas entre Iowa y Nuevo Hampshire como origen de la carrera presidencial, cuya rivalidad ha dado lugar a una maliciosa y popular frase acuñada en 1988 por el ex gobernador del estado, el republicano John Sununu: "Iowa cosecha maíz, Nuevo Hampshire cosecha presidentes".

Sin embargo, la historia no da la razón al orgulloso Sununu.

Los últimos tres presidentes de EE.UU. (Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama) concluyeron en segundo lugar en las primarias del pequeño estado del noreste del país.

Pese a ser considerado el más conservador de los estados de Nueva Inglaterra, Nuevo Hampshire mantiene un espíritu abierto y desde 2010 es uno de los seis estados de todo el país que certifica los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Es, además, uno de los estados con menor presión fiscal de EE.UU., por lo que suele figurar en la lista de los lugares más propicios para la apertura de negocios.

A lo largo del siglo XX ha visto variar notablemente su fuente de ingresos, tras el colapso de su importante industrial textil en la década de los sesenta, por lo que ahora basa su economía en las empresas de alta tecnología y el turismo.