El nuevo secretario de Estado español de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia, afirmó hoy que España debe reforzar su presencia en América Latina por los lazos históricos compartidos y por el buen momento económico que atraviesa la región.

Gracia tomó hoy posesión de su cargo en un acto celebrado en el Palacio de Santa Cruz de Madrid, una de las sedes del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en presencia del jefe de la diplomacia española, José Manuel García-Margallo.

El nuevo secretario de Estado destacó las oportunidades que Latinoamérica brinda a España en la actual coyuntura económica.

"Queremos estar presentes en América Latina en este momento de optimismo, prosperidad y buenos augurios para el continente", señaló en su intervención.

También recordó que España ha estado siempre en Iberoamérica, "en años difíciles, en los procesos de recuperación de la democracia" y cuando las empresas españolas decidieron invertir para ampliar su área de negocio, así como a través de la cooperación al desarrollo.

Gracia, de 51 años, estuvo destinado en países latinoamericanos doce de los 26 de su carrera como diplomático.

Fue embajador de España en Cuba entre 2001 y 2004, durante el segundo Gobierno del Partido Popular (PP) de José María Aznar, y secretario general de la Agencia de Cooperación Internacional (AECI) entre 1991 y 2001, entre otros cargos.

En la actualidad, ocupaba el cargo de ministro consejero en la Embajada española en Argentina, país en el que también fue cónsul general en Córdoba.

"He podido percibir que Iberoamérica no es solo un entramado de relaciones, un área geográfica cercana a España por historia, por economía o por las personas, sino un lugar donde los españoles vivimos como en nuestra propia casa o mejor", destacó.

También hizo hincapié en que América Latina va a ser un área "fundamental y prioritaria" de su labor, como ya anunció García-Margallo al asumir a finales de diciembre la jefatura de la diplomacia española.

"Voy a trabajar y no te decepcionaré", le prometió hoy Gracia al ministro de Asuntos Exteriores.

En cuanto a la cooperación internacional, responsabilidad que compartirá con la de Iberoamérica, admitió que los recortes presupuestarios obligarán a hacer una política "eficaz y austera".

Por ello, ha pedido a las ONG que tengan "comprensión y espíritu de cooperación y colaboración".

Gracia argumentó que la ayuda al desarrollo "no puede ser una excepción" y como política pública, "se va a ver sometida a los mismos rigores y ajustes" que han de sufrir todos los ciudadanos en estos tiempos "difíciles y duros".

El Gobierno español redujo en 1.016 millones de euros el presupuesto destinado al Ministerio de Asuntos Exteriores para 2012, aunque no se conoce con detalle la partida que afectará a cooperación.

La Coordinadora de ONG para el Desarrollo expresó su "profunda preocupación" por este recorte y pidió a García-Margallo que concrete qué proyectos se verán perjudicados.

De los 1.550 millones del presupuesto de Exteriores de gastos no financieros para el pasado año, 947,6 millones se destinaron a Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).

Gracia destacó que más que el dinero, la política de cooperación debe guiarse por la "eficacia".

"Vamos a buscar que ese dinero, cada euro, esté bien invertido y vaya allí donde tiene que ir. Soy optimista porque en tiempos de crisis es cuando hay que buscar las oportunidades", agregó.

Poco después de su toma de posesión, Gracia emprendió viaje acompañando al príncipe Felipe, heredero de la Corona española, que esta semana asistirá a la toma de posesión de los nuevos presidentes de Nicaragua y Guatemala, Daniel Ortega y Otto Pérez Molina, respectivamente.

También realizará una visita de trabajo a Honduras donde se reunirá con el presidente, Porfirio Lobo.