El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reiteró hoy la disposición del organismo multilateral para asistir a Guinea Bissau tras la muerte de su presidente, Malam Bacai Sanhá, en un hospital militar en París.

Ban "confía en que el procedimiento de sucesión previsto en la Constitución de Guinea Bissau sea plenamente respetado", señaló el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, mediante un comunicado de prensa.

La misma fuente indicó que el secretario general "reafirma a las autoridades nacionales y al pueblo de Guinea-Bissau el pleno apoyo de Naciones Unidas".

Malam Bacai Sanhá, de 64 años, estaba considerado como una de las figuras que más se afanaron en llevar estabilidad a la nación africana.

El presidente de ese país africano había sido el ganador de las las elecciones de julio de 2009, cuando venció en la segunda ronda al exgobernante Kumba Yalla.

Su estado de salud había sido delicado desde el principio de su mandato y así estuvo hospitalizado en Senegal en diciembre de 2009, en octubre de 2010 y en septiembre pasado.

A finales de diciembre, cuando Sanhá ya estaba ingresado en el Val de Grâce (un centro hospitalario militar que con frecuencia acoge a personalidades internacionales), se produjo un intento de golpe militar en Guinea Bissau.

El máximo responsable de Naciones Unidas "envía sus condolencias a la familia del presidente y al pueblo de Guinea-Bissau", dijo el portavoz, que agregó que Ban también "rinde tributo al liderazgo del presidente Sanhá para dirigir al país en estos momentos particularmente difíciles de su historia".

Guinea Bissau es una inestable y pobre nación situada en África Occidental, cuenta con cerca de 1,5 millones de habitantes y ha sufrido diversas turbulencias político-militares desde que en 1974 se independizó de Portugal.