La violencia continúa en Siria donde al menos dos personas murieron hoy por disparos de las fuerzas del régimen de Bachar al Asad, pese a la resolución de la Liga Árabe de mantener su misión de observadores en este país.

Según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos un ciudadano perdió esta jornada lña vida en la localidad de Al Qadisiya en las proximidades de Damasco por las balas de los efectivos de seguridad.

Otra persona, de 28 años, murió en el municipio de Tayeba al Imam, en la provincia central de Hama, también por disparos de los cuerpos de seguridad, informaron el Observatorio y los Comités de Coordinación Local.

El Observatorio hizo un llamamiento a la Liga Árabe para que envíe una delegación lo antes posible a la zona de Rif Hama, donde hay un amplio despliegue de vehículo blindados del Ejército, con el fin de que registre estas violaciones a su iniciativa para dar una salida a la crisis en Siria.

El mismo grupo agregó que en Banias, junto a la costa mediterránea, hubo varias manifestaciones de estudiantes que pedían el derrocamiento del régimen de Al Asad.

Los Comités apuntaron que durante el pasado amanecer la localidad de Besar Harir, en la provincia meridional de Deraa, fue escenario de enfrentamientos entre soldados desertores y el ejército, que ha mandado refuerzos a la zona.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones que el régimen sirio ha impuesto a los periodistas para trabajar.

Ayer, el grupo de contacto para Siria de la Liga Árabe -integrado por seis Estados de esta organización- decidió en El Cairo mantener la misión de observadores, tras escuchar el primer informe elaborado por ellos en el que destacaron que la violencia persiste en este país.

El grupo de contacto decidió dar más tiempo a los observadores, que iniciaron su despliegue el pasado 22 de diciembre, para que completen su labor y aumentar la ayuda destinada a su cometido.

La delegación de expertos tiene como objetivo comprobar el cumplimiento por parte de Damasco del plan de la Liga Árabe para solucionar la crisis en Siria que incluye, entre otros puntos, el cese de la violencia, la retirada de las tropas de las ciudades y la liberación de los detenidos desde el inicio de las revueltas a mediados de marzo pasado.

Según la ONU, más de 5.000 personas han perdido la vida en Siria desde que comenzaron las protestas contra el régimen de Al Asad.