Diversos especialistas coincidieron hoy en afirmar que la operación a la que se sometió la presidenta argentina, Cristina Fernández, era inevitable y, aunque la mayoría cree que no hubo mala praxis en el diagnóstico de cáncer de tiroides luego descartado, algunos opinan que es un error poco común.

La mandataria ingresó el miércoles en el hospital Austral, a las afueras de Buenos Aires, para someterse a una tiroidectomía total por un carcinoma detectado en el lóbulo derecho de su tiroides, pero el parte médico difundido antes de recibir ayer el alta reveló que la glándula que le fue extraída presentaba "adenomas foliculares", un tumor benigno.

"El estudio histopatológico definitivo constató la presencia de nódulos en ambos lóbulos de la glándula tiroidea de la presidenta, pero descartó la presencia de células cancerígenas, modificando el diagnóstico inicial", anunció el portavoz presidencial, Alfredo Scoccimarro.

"De ninguna manera se trata de mala praxis, son dificultades de la cirugía tiroidea", consideró el cirujano José Luis Novelli, en declaraciones al diario Perfil.

En opinión del médico patólogo Oscar Brunás, "la punción con aguja fina tiene una especificidad del 95 por ciento y queda un pequeño porcentaje que puede arrojar un falso positivo, es decir, que muestra determinadas características que hacen pensar en lesión maligna, pero que sólo puede confirmarse en la cirugía".

El expresidente de la Asociación Argentina de Cabeza y Cuello, Edgardo Carranza, señaló que, aunque los adenomas foliculares son en su mayoría benignos, un porcentaje puede mutar, por lo que consideró "correcto el procedimiento de la extirpación de la glándula".

"Cada vez más la práctica se inclina a la extracción completa de la glándula, dado el cada vez menor riesgo postoperatorio y la complicación de volver a realizar una cirugía", coincidió Gloria Centeno, médico especialista en anatomía patológica.

No obstante, algunos médicos, como el endocrinólogo Fabián Pitoia, considera, en declaraciones al diario Clarín, que "pocas veces se confunde al carcinoma papilar con un adenoma folicular", pero, a pesar de todo, defiende la intervención quirúrgica.

Aunque la mayoría optaron por el silencio, algunos dirigentes opositores mostraron sus críticas tras conocerse la noticia.

"No se puede hacer diagnóstico y comunicación oficial de cáncer y después decir que no era. ¿Nos están cargando? Muy poca seriedad", dijo la diputada Margarita Stolbizer a través de su cuenta de Twitter.

"Hay algo que no comprendo, ¿si el tumor era benigno para qué extraer la tiroides? Hace tres años a mí me lo resolvieron con una simple punción...", afirmó la exlegisladora radical Silvana Giudici.

Las redes sociales estuvieron más calmadas de lo habitual tras conocerse el falso diagnóstico, si bien algunos usuarios no tardaron en expresar su desconcierto e incluso enojo.

"Lo de Cristina Kirchner me parece una enorme falta de respeto a las personas que tuvieron o tienen cáncer", expresó un tuitero.

"Si yo fuera uno de los que se trago el cuento del #cancer organizaría vigilia "x la verdad" en Olivos"#elcancerdelamentira", disparó otro usuario de la popular red social.

Fernández se encuentra en la residencia oficial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires, pero la Casa Rosada no ha confirmado aún si, a la vista de este cambio de diagnóstico, la mandataria mantendrá la licencia prevista hasta el próximo 24 de enero.