El líder histórico de la extrema derecha francesa, Jean-Marie Le Pen, reprochó hoy al presidente de la República, Nicolas Sarkozy, querer recuperar la figura de Juana de Arco por razones electorales.

En un acto de conmemoración en París del 600 aniversario del nacimiento de Juana de Arco, Le Pen se quejó en su discurso de que Sarkozy "sólo" se hubiera interesado por esta mujer, símbolo para muchos del patriotismo francés, "por el periodo electoral".

El viejo líder ultraderechista de 83 años aseguró, ante unos pocos cientos de seguidores, que Juana de Arco pertenece "a Francia y a los franceses" pero no "a los partidos que no hablan nunca de ella o que no hablan más que en los periodos electorales".

Su hija, la presidenta del Frente Nacional (FN) y candidata del partido a la jefatura del Estado en las elecciones de esta próxima primavera, Marine Le Pen, criticó a Sarkozy la "incoherencia" en el acto que presidió ayer en homenaje de esa figura histórica.

"Rendir homenaje a Juana de Arco, que era heroína y santa, cuando al mismo tiempo se hace un mandato como lo ha hecho Nicolas Sarkozy de abandono de la soberanía nacional, de desaparición de la libertad del pueblo y de islamización progresiva de nuestro país, es una incoherencia objetivamente", argumentó la candidata Le Pen.

En cuanto a la escasa participación en este acto convocado en la plaza de las Pirámides de la capital francesa, junto a una estatua dorada de Juana de Arco, la presidenta del FN lo atribuyó a que se trataba de un mero "acto simbólico".

Además, se mostró convencida de que habrá mucha más asistencia a la ya tradicional marcha de su partido del 1 de mayo, que pasa por delante de esa misma estatua.

Sarkozy, en un acto oficial en Vaucouleurs, tras haber visitado la casa donde nació Juana de Arco en Domrémy-la-Pucelle, había glosado ayer su valor y sus hazañas, y la describió como "la francesa más conocida, más respetada y más amada en el mundo entero", figura unificadora y símbolo de la Resistencia y de la identidad nacional.

En realidad, fue "el rostro de la primera resistente francesa, en una época en la que, en medio de las más terribles pruebas, se forjó la conciencia nacional", afirmó el jefe del Estado.