Un grupo de encapuchados prendió fuego a barricadas y atacó una gasolinera y una oficina estatal durante la noche del viernes en el centro de Santiago, informaron a Efe fuentes policiales, que señalaron que no hay detenidos por estos hechos.

En los disturbios participaron unas 30 personas, que lanzaron bombas molotov a vehículos particulares y policiales en los alrededores de una sede de la Universidad de Santiago en el distrito de Estación Central, en el centro de la capital.

Además, los encapuchados sustrajeron productos de la tienda de una gasolinera cercana y lanzaron bombas molotov contra una sede del Servicio de Impuestos Internos, lo que causó daños en dos oficinas del local, precisaron las fuentes.

Incidentes similares se han repetido con cierta frecuencia a lo largo del último año, algunos de ellos al hilo de las protestas estudiantiles y otras movilizaciones sociales que marcaron 2011.

El pasado miércoles, una manifestación en recuerdo de un joven mapuche muerto en 2008 por disparos de la policía terminó con la quema de un autobús municipal y de una moto de una carabinera, incidentes por los que hay dos jóvenes procesados.

El Gobierno presentó una querella invocando la Ley de Seguridad del Estado contra quienes resulten responsables de estos hechos, mientras que la intendenta (gobernadora) de Santiago, Cecilia Pérez, pidió aplicar la justicia militar e imponer a los autores penas de presidio perpetuo (40 años de cárcel sin poder acceder a beneficios).