El despiece del carguero de pabellón maltés "TK Bremen", que desde que naufragó el pasado 16 de diciembre ha estado varado en una playa de Bretaña (noroeste de Francia), comenzó hoy con una gran grúa instalada expresamente y debe prolongarse durante varias semanas.

La prefectura (delegación del Gobierno) del departamento de Morbihan comunicó el inicio de esta operación de desguace en la playa de Erdeven, a cargo de la empresa holandesa Euro Demolition, que consistirá en trocear y evacuar por tierra los alrededor de 2.000 toneladas de chatarra del barco.

La prefectura advirtió al armador de que la empresa contratada debe finalizar todo su trabajo y dejar la playa en un estado adecuado para recibir a turistas antes del 6 de abril, fecha del inicio de las vacaciones de Pascua.

Una vez troceado, está previsto que el metal sea enviado a plantas de reciclaje.

El "TK Bremen" quedó embarrancado en Erdeven el pasado 16 de diciembre, azotado por el temporal "Joachim" que sacudió esa parte del Atlántico.

Este naufragio generó una denuncia por parte de las autoridades de la costa bretona porque el capitán había decidido salir del puerto de Lorient y hacerse a la mar a pesar de las advertencias sobre ese temporal con vientos muy superiores a los 100 kilómetros por hora.

Una parte del combustible se vertió al mar y generó una pequeña marea negra. El resto pudo ser extraído en los días siguientes.