El Gobierno estadounidense permitirá que el presidente yemení, Ali Abdalá Saleh, ingrese en el país para recibir tratamiento médico, según indicaron hoy fuentes de la administración de Barack Obama al periódico "The New York Times".

Saleh podría aterrizar en Nueva York a finales de esta misma semana para ser hospitalizado en un centro de esa ciudad, donde será tratado de las heridas y quemaduras que le causó el atentado con una bomba en junio en una mezquita dentro del complejo presidencial en Saná.

Según el diario, los funcionarios de la Casa Blanca han debatido mucho sobre la conveniencia de acoger al autoritario líder yemení, que ha respondido con una dura represión dirigida por las fuerzas de seguridad contra las protestas callejeras en su contra.

Este domingo, la Casa Blanca aseguró que si se garantiza el visado para Saleh solo será para "un tratamiento médico legítimo".

El presidente yemení declaró el sábado pasado que planeaba abandonar Yemen mientras se preparan las elecciones del 21 de febrero que abrirán un proceso de transición tras tres décadas de régimen de Saleh.

Según el "New York Times", Washington cree que si Saleh es tratado temporalmente en EE.UU. no interferirá en el proceso electoral de Yemen, al tiempo que se limitará el número de personas que podrán viajar con él.

No obstante, el Gobierno estadounidense sigue manteniendo la cautela debido a que el hecho de acoger a Saleh podría alimentar quejas de la oposición yemení, que desea que Saleh sea juzgado y condenado en Yemen.

Saleh ha ejercido el poder desde la unificación entre el norte y el sur en 1990, aunque desde 1978 ya era el presidente de la entonces República Árabe de Yemen, o Yemen del Norte.