La presidenta de Brasil firmó una ley de reforma agraria que autorizó la adquisición de 60 fincas en 13 estados para adjudicárselas a unas 3.000 familias sin tierra.

La orden presidencial fue publicada el lunes en el Registro Federal de Brasil. Es la primera vez que Dilma Rousseff autoriza la adquisición de tierras para cumplir con la meta oficial de reforma agraria del país para darle solución a unas 40.000 familias sin tierra cada año.

Aunque el gobierno sigue adelante con la reforma agraria, también comenzó una campaña para detener a quienes se han beneficiado de ella mediante la venta ilegal de lotes. De las alrededor de 790.000 familias incluidas en el programa de 2001 y 2011, alrededor del 13% vendió o abandonó sus tierras.

Los activistas de derechos sobre la tierra también continúan presionando para obtener más asentamientos. El instituto federal de reforma agraria registró 159 invasiones de tierras en los primeros ocho meses de Rousseff en el cargo.