En los últimos ocho años, la semana final de la temporada regular significaba para los Raiders de Oakland debatir el futuro del entrenador, las metas personales de los jugadores y los planes del equipo en la postemporada.

Esta vez, hay cosas más importantes por las que preocuparse.

Si ganan su último partido como locales a San Diego y reciben un poco de ayuda de otros equipos, los Raiders (8-7) irán a los playoffs por primera vez desde que ganaron el campeonato de la Conferencia Americana en 2002.

Oakland aún puede llevarse la División Oeste de la Conferencia Americana o clasificar con un boleto de comodín, dependiendo de lo que pase el domingo.

Los posibles escenarios son bastante complejos, pero lo que está claro es que si los Raiders pierden, quedarán eliminados.

"No me voy a distraer con todas las posibilidades que hay", dijo el lunes el entrenador Hue Jackson. "Sé que existen, pero creo que sería un error mío como líder de este equipo de fútbol subirme a ese bote. Creo que el bote que tengo que abordar es lograr que este equipo juegue lo más fuerte y lo mejor que pueda este fin de semana".

Los Raiders casi se quedaron sin posibilidades en Kansas City, pero se salvaron a último momento con un par de bloqueos de goles de campo de parte de Richard Seymour y un pase de 53 yardas de Carson Palmer a Darrius Heyward-Bey en el arranque del tiempo adicional para que Sebastian Janikowski ganara el encuentro 16-13 con un gol de campo.

Oakland ganó pese a cometer 15 infracciones y permitir otro touchdown cerca del final, con el que Kansas City empató.

"No paramos nunca, hombre", dijo el safety Tyvon Branch. "Las cosas no siempre nos salen bien, pero siempre luchamos, luchamos hasta el final, y eso es algo que puedo decir sobre nosotros".