El expresidente hondureño Manuel Zelaya dijo hoy que el 2012 será el año para iniciar "el diálogo pro constituyente" en su país, "que le de vigencia al respeto de los derechos humanos".

El próximo año, también será el de la democracia interna, indicó Zelaya en una carta a los hondureños con ocasión de la Navidad, la primera que pasa en su casa en Tegucigalpa tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, cuando promovía una consulta popular para reformar la Constitución, contraviniendo la ley.

Una Constituyente como la que exige el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo coordinador general es Zelaya, también supone contraponerse "al imperio de la violencia que mata a inocentes todos los días, haciendo imperar el terror y alejando las posibilidades de alcanzar el desarrollo", añade la misiva.

La carta de Zelaya, quien llegó al poder de la mano del conservador Partido Liberal, fue difundida por medios afines al exgobernante, que fue derrocado cuando le restaban siete meses de su mandato de cuatro años.

En su mensaje también indicó que está en su casa gracias a la resistencia popular, a los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y a República Dominicana, que le dio asilo desde el 27 de enero de 2010 hasta el 28 de mayo de 2011, cuando regresó a Tegucigalpa.

Esos países, según indicó Zelaya, "nunca cambiaron su posición hasta alcanzar el Acuerdo de Cartagena, suscrito con el Gobierno (hondureño) de Porfirio Lobo Sosa, que permitió que hoy tenga la satisfacción de dirigirme a ustedes desde mi tierra".

El Acuerdo de Cartagena fue auspiciado por los Gobiernos de Colombia y Venezuela.

"Hoy se ve con claridad el daño que la derecha le causó al país al apoyar las fuerzas antidemocráticas que empujaron al pueblo al despeñadero, y que profundizaron la mayor crisis económica y social de nuestra historia", agrega la misiva de Zelaya.

La crisis del país, según el expresidente, "no se podrá resolver hasta que el Gobierno de Porfirio Lobo sea consciente de la impostergable necesidad de convocar al gran diálogo nacional 'pro constituyente' como la vía alternativa para recuperar la confianza perdida en la política y en el Estado de derecho".

"Estamos convencidos de que ninguna solución a la crisis actual es posible sin la voluntad del Gobierno de dialogar de inmediato con todos los sectores del país, invitación que nosotros ratificamos al finalizar este año", acotó el exgobernante.

Zelaya también es líder del partido Libertad y Refundación (Libre), en el que han surgido unas cinco corrientes internas que en 2012 irán a elecciones internas para definir al candidato de los comicios generales de noviembre de 2013.

Libre surgió este año del FNRP, movimiento que nació a raíz del golpe de Estado a Zelaya, quien con las leyes actuales no puede volver a ser presidente, aunque una corriente de su nuevo partido aboga porque la candidata presidencial en 2013 sea la esposa del expresidente, Xiomara Castro.