El Consejo Nacional Sirio (CNS) hizo hoy un llamamiento a los observadores de la Liga Árabe, que se están actualmente en Siria, para que visiten inmediatamente la ciudad central de Homs, uno de los principales bastiones de la oposición.

En un comunicado, el máximo órgano de los opositores sirios denunció que desde primera hora de esta mañana el barrio de Bab Amro de Homs está cercado y que unos 4.000 soldados podrían irrumpir en él.

Ello se suma a que Homs ha sido bombardeada de forma ininterrumpida desde hace días, con lo que hace frente a "una amenaza real de genocidio y de crímenes contra la humanidad", dice la nota.

Por ese motivo, el CNS "pide a los observadores de la Liga Árabe que vayan a Homs inmediatamente, sobre todo, a los barrios cercados, para cumplir con su misión establecida".

"Además, solicitamos que los observadores acudan a todos los puntos calientes de Siria o se retiren y concluyan su misión si no pueden hacerlo", subrayó el CNS.

Asimismo, hizo responsable a la Liga Árabe y a la comunidad internacional de "las masacres y el derramamiento de sangre cometidos por el régimen en Siria".

Y recordó que justo antes de que los observadores llegaran a Damasco el jueves pasado, los leales al régimen mataron a cientos de personas en la provincia septentrional de Idleb.

"La masacre (en Idleb) fue seguida al día siguiente por los atentados terroristas de Kafr Suseh, de los que no tenemos ninguna duda de que el régimen es responsable", apuntó el CNS en referencia al doble atentado del viernes pasado en Damasco, donde murieron 44 personas.

El pasado día 22, un grupo de expertos de la Liga Árabe llegó a Siria para comprobar sobre el terreno que el régimen cumple con la iniciativa de esta organización para solucionar la crisis en el país, que estipula, entre otros puntos, el fin de la violencia.

Desde que comenzaron las protestas en marzo pasado, más de 5.000 personas han fallecido por la represión gubernamental, según la ONU, si bien Damasco acusa de la violencia a grupos terroristas infiltrados.

Durante la jornada de ayer 38 personas murieron en distintas provincias de Siria por la represión de los seguidores del régimen, denunciaron organizaciones opositoras.