A petición de la Fiscalía de Salónica, la Policía griega puso hoy bajo arresto domiciliario a Efrem, el abad del convento de Vatopedi (en el Monte Athos), acusado de un multimillonario fraude inmobiliario y de lavado de dinero.

Según informa hoy la prensa griega, el fiscal de Salónica, acompañado por agentes de la policía y por un médico, entraron en el autónomo territorio del Monte Athos, en la isla de Patmos, para examinar al religioso y determinar si puede ser detenido.

Al comprobarse que su estado de salud es delicado, se decidió mantenerlo en arresto domiciliario vigilado en el convento.

Efrem, es un personaje clave en un escándalo de apropiación fraudulenta de tierras públicas y lavado de dinero que estalló en el año 2008 y en el que están implicado varios miembros del entonces gobierno conservador.

Tres ministros, entre ellos, el de Estado, Zeódoros Rusópulos, tuvieron que dimitir, aunque es dudoso que sean juzgados.

El convento de Vatopedi, construido en el siglo X, reivindicaba, desde los principios de la década de 2000, la propiedad del lago de Vistonida y miles hectáreas en sus alrededores.

Basado en supuestos documentos del siglo XI, cuya veracidad no está comprobada, el convento exigió esas tierras.

Un tribunal griego falló en 2005 a favor del convento que a cambio de las tierras recibió bienes inmuebles del Estado de elevado valor situadas a las afueras de Atenas y Salónica, con lo que Efrem pudo lucrarse de millones de euros en beneficios.

El abad mantiene estrechas relaciones con varios altos cargos rusos, entre ellos el primer ministro, Vladimir Putin.

Su detención provocó hoy indignación de la fundación rusa de "Apóstol Andreas", controlada por el jefe de Gobierno ruso.

También el arzobispo de Atenas, Ierónimos, criticó el arresto del abad y lo consideró "extremadamente severo", especialmente al haberse producido en el Día de Navidad.