La agencia nacional de seguros de salud de Francia va a presentar una denuncia criminal en un escándalo de implantes mamarios, dijo un funcionario el sábado, luego que las autoridades recomendasen que mujeres se hagan retirar implantes potencialmente defectuosos, en procedimiento que pagará el gobierno.

La agencia va a presentar la denuncia por engaño y fraude en los próximos días, dijo el funcionario, que habló a condición de anonimato. La denuncia inicial no nombrará a personas específicas ni la compañía responsable por los implantes, aunque esos detalles pudieran ser añadidos más tarde.

La responsabilidad financiera por la decisión del gobierno de pagar por las operaciones corresponde al sistema estatal de salud, que estimó que las mismas pudieran costar 60 millones de euros (78 millones de dólares) en un momento en que el país está al borde de otra recesión y batallando con una deuda pública.

Los implantes, producidos por la compañía francesa ahora desaparecida Poly Implant Prothese (PIP), fueron retirados del mercado el año pasado en países europeos y de Sudamérica.

Pero los temores por su seguridad han crecido y desatado furor público en la última semana, cuando mujeres marcharon por París y gobiernos hablaron sobre los implantes, que pueden desgarrarse y derramar silicio de tipo industrial.

El portal de PIP dice que la compañía exportó los implantes a más de 60 países y era uno de los mayores productores en el mundo.

El gobierno francés fue el más radical en su reacción, recomendando el viernes que las aproximadamente 30.000 mujeres en el país con los implantes se operen para extirparlos, pagado por el estado, luego de que se reportasen más de 1.000 incidentes de rupturas.

El ministro de salud Xavier Bertrand insistió en que las operaciones serían preventivas, no urgentes, y las autoridades de dijeron que no habían descubierto nada que vinculase los implantes con nueve casos de cáncer en mujeres.