El presidente de Cuba, Raúl Castro, criticó hoy el "inmovilismo" y la "ausencia de voluntad política" de Estados Unidos para mejorar las relaciones con la isla y afirmó que el Gobierno de Barack Obama "sigue anclado en el pasado".

"Al mismo tiempo que actualizamos nuestro socialismo cambiando todo lo que debe ser cambiado, el Gobierno de los Estados Unidos sigue anclado en el pasado", dijo Castro este viernes al clausurar el VIII Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento unicameral).

El mandatario cubano criticó el "inmovilismo" de EE.UU. y dijo que su "ausencia de voluntad política para mejorar las relaciones alienta a los sectores más reaccionarios a impulsar nuevas provocaciones y acciones de agresión".

Señaló que Obama, el undécimo presidente estadounidense desde el triunfo de la revolución en 1959, "parece no comprender que Cuba hizo enormes y prolongados sacrificios para conquistar su independencia en el siglo XIX, defender su libertad en Playa Girón (Bahía de Cochinos) en 1961, en la crisis de los cohetes de octubre de 1962, en el comienzo del periodo especial en la última década del siglo XX y en todos estos años del actual siglo XXI".

"(Obama) a veces da la impresión de no estar siquiera informado de que ante esta realidad su Gobierno ha de renunciar a los preceptos más repetidos para justificar el bloqueo e inventar otros cada vez más insostenibles", añadió.

El general Castro se mostró convencido de que el bloqueo económico que EE.UU. aplica a la isla desde 1962 "continuará" y "se incrementará el financiamiento y los intentos de convertir a un puñado de mercenarios (como el Gobierno califica a los opositores) en una oposición desestabilizadora".

Según subrayó, eso "no le quita el sueño a un pueblo revolucionario" como el cubano, al que calificó de "instruido, armado y libre" y aseguró "no renunciará nunca a defenderse".

El presidente cubano insistió en ratificar que Cuba "mantiene la propuesta de avanzar hacia la normalización de las relaciones con Estados Unidos y desarrollar la cooperación en todas las esferas que puedan beneficiar a ambos pueblos".

"Los lazos familiares y el limitado intercambio que existe entre los dos países demuestra cuán positiva sería su expansión para el bien de todos sin las trabas y condicionamientos impuestos por el Gobierno de EE.UU.", recalcó.

En ese sentido, apuntó que Estados Unidos "subordina cualquier progreso a su política de hostilidad e injerencia encaminada a restablecer el dominio sobre Cuba".

Cuba y EE.UU. no tienen relaciones diplomáticas desde 1961, pero desde 1977 funcionan en ambas capitales sendas secciones de intereses.