La sentencia de siete años y medio pedida en España para una pianista que practicaba en casa quizá es demasiado severa, aunque sería la correspondiente, después de que se le acusara de contaminación acústica, reconoció la fiscalía.

La fiscalía de la región nororiental de Cataluña dijo en un comunicado difundido el viernes en la noche que estudiaba la solicitud de un perdón parcial para la música profesional Laia Martín, de 26 años, en virtud de que la sentencia de prisión podría considerarse "excesivamente rigurosa".

La fiscalía recomendó a principios de semana el envío a prisión de la acusada debido a que una vecina — identificada como Sonia Bosom — afirmó que la contaminación acústica causada por la música le causó daño psicológico, la sometió a gran tensión y la obligó temporalmente a mudarse de lugar. Martin practicaba en sesiones de ocho horas cinco días a la semana.

Martín dijo a la prensa reunida afuera de su casa que la vecina exageraba. No existe músico, por serio que sea, que practique ocho horas al día, apuntó.

El abogado defensor de la pianista, Marc Molins, dijo que la sanción original que pretendía la fiscalía "debe reservarse para conducta muy grave y lesiva".

La fiscalía había solicitado originalmente que se vedara a Martín de cualquier profesión en la que se utilice piano durante cuatro años.